Caricaturas de Barrister (Abogados) en revista inglesa Vanity Fair

miércoles, 6 de noviembre de 2013

180).-Comentario del libro El alma de la Toga (XIX): LOS PASANTES.


Luis Alberto Bustamante Robín; José Guillermo González Cornejo; Jennifer Angélica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdés;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Álvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Meléndez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andrés Oyarse Reyes; Franco González Fortunatti; Paula Flores Vargas; Ana Karina González huenchuñir;  Patricio Ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; Nelson González Urra ; Ricardo Matías Heredia Sánchez; Alamiro Fernández Acevedo;  Soledad García Nannig;

A partir del texto compartido de «El alma de la toga» de Ángel Ossorio y Gallardo, a continuación se presenta un resumen y análisis estructurado de sus ideas principales:

Resumen y Análisis de las Ideas Principales

1. La visión de la juventud y el afecto hacia los pasantes

Resumen: El autor contempla con una profunda ternura y romanticismo la etapa de la pasantía, describiéndola como un momento de ilusiones doradas donde confluyen la primera toga, los primeros elogios y la cercanía de la madurez. Distingue entre el "pasante fijo" (que es un compañero fraternal y nivelado) y el alegre mocerío que irrumpe en el despacho con la esperanza del porvenir.
Análisis: Ossorio destaca que, aunque la inmensa mayoría de los pasantes se desvíe hacia la burocracia o abandone el ejercicio puro del derecho, la juventud debe ser tratada con estimación sincera. La juventud es sagrada porque representa el relevo generacional, la renovación y la única vía para corregir los errores o perfeccionar los aciertos de los veteranos.

2. Los deberes cotidianos frente a la realidad de la pasantía

Resumen: El texto enumera con ironía los verdaderos intereses de la generalidad de los pasantes (leer periódicos, fumar, comentar de actrices y cupletistas, disputar a gritos sobre deportes y política, comer patatas fritas y pasteles, y hojear distraídamente los autos saltándose los fundamentos de derecho). Estima que el 90% se queda en esto, mientras que solo un 10% estudia con interés, redacta al dictado, busca jurisprudencia y asiste a diligencias. De ese pequeño porcentaje emergen los verdaderos abogados.

Análisis: Utilizando un tono satírico pero realista, el autor expone la disonancia entre la ilusión teórica de la pasantía y la apatía práctica de la mayoría de los novatos, subrayando que la abogacía es una profesión de vocación estricta y minoritaria.

3. La ética del maestro y la responsabilidad del ejemplo

Resumen: El maestro adquiere una enorme responsabilidad que va mucho más allá de transmitir ciencia o técnica: enseña conducta y ética profesional. El estudiante no aprende esto en la universidad, sino espiando los gestos, actitudes y decisiones del maestro en el bufete.

Análisis: Ossorio introduce una distinción moral fundamental a través de cómo se asigna un caso:

El abogado: Aquel que dice: "Tome usted estos papeles, estúdielos y dígame quién tiene razón" (fomenta la justicia y el discernimiento).

El corruptor de menores: Aquel que dice: "Tome usted estos papeles. Hay que defender a fulano. Aguce usted el ingenio y dígame qué se le ocurre" (inculca la desaprensión de defender a cualquier precio y engañar al mundo).
La enseñanza suprema del bufete no es una asignatura teórica, sino mostrarse tal cual uno es, ya que el tema de investigación primordial para el pasante es la conducta del propio maestro.

4. El mito de los grandes bufetes frente al verdadero aprendizaje

Resumen: El autor advierte que es un error grave y una pérdida de tiempo buscar hacer las prácticas en "un gran bufete y con personajes de relumbrón". En los grandes despachos, el titular está abrumado por la política, las finanzas o múltiples ocupaciones; apenas tiene tiempo para la muchachería, se apoya en pasantes veteranos y carece de energías para la convivencia juvenil.

Análisis: Por el contrario, Ossorio defiende que los abogados de menor estruendo pero en plena juventud son los idóneos para entablar una relación de convivencia, compenetración afectuosa y camaradería. Es deber moral de los abogados exitosos admitir únicamente a los pasantes a quienes puedan atender seriamente.

5. El sentido social y el futuro de la pasantía

Resumen: Hacia el final, el autor aboga por un cambio estructural donde los Colegios profesionales amparen, estimulen y eduquen a la pasantía (creando academias de práctica, subvenciones para viajar, auxilios al derecho, etc.), dotándola de una personalidad colectiva y un sentido social.

Análisis: Concluye con una severa crítica al aislamiento profesional: los abogados, debido a su "ciego rumbo de individualismo y disgregación", no solo talan el bosque de la profesión, sino que "cada año arrasan el vivero" (dejan sin el debido cuidado, formación y cohesión a las nuevas generaciones).


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