Caricaturas de Barrister (Abogados) en revista inglesa Vanity Fair

viernes, 24 de marzo de 2017

298).-Doctores de la Universidad; Os de Civís

Luis Alberto Bustamante Robin; José Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdés;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Álvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Verónica Barrientos Meléndez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andrés Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; Nelson Gonzalez Urra ; Ricardo Matías Heredia Sánchez; Alamiro Fernández Acevedo;  Soledad García Nannig; Paula Flores Vargas;


Doctores de la Universidad.




manto de doctor


La indumentaria académica hispánica o indumentaria universitaria hispánica es la indumentaria académica tradicional que visten los componentes de la comunidad universitaria y académica en actos muy determinados en España y, por extensión, en otros países hispanos. 

La indumentaria universitaria tiene su origen en la tradición greco-latina, que a través de los hábitos clericales, conforman el actualmente riquísimo atuendo de los componentes de la comunidad universitaria, estudiantes, licenciados, doctores, rectores, etc.
Una de los primeros documentos donde se dictan ciertas normas para la vestimenta académica son las Constituciones del Cardenal Cisneros, aunque es en la Constitución XII de las promulgadas por Carlos III en 1779 donde se diferencia por primera vez, por medio de la beca y la rosca, entre las distintas titulaciones (gramáticos, filósofos, de lenguas, médicos y teólogos), unificando el resto de la indumentaria, de aspecto clerical (mantos y vestimentas interiores de color negro).

Dicha indumentaria llega a su reglamentación gracias a las normativas impuestas por Isabel II en 1850, y la posterior ratificación de las normativas promulgadas en 1931 configuran el traje académico, dejando, no obstante, presente que estas normativas no hicieron más que legalizar las costumbres universitarias, aunque en aquellos momentos estuviesen en desuso.

diploma





A continuación se enumeran los distintos elementos que actualmente en España componen la indumentaria académica:

Toga

Como comentábamos las prendas ceremoniales universitarias, provienen de la hábitos romanos, así la toga era la prenda principal exterior y vestimenta nacional usada por los romanos, por encima de la túnica.
Es de paño de color negro, generalmente de alpaca o tergal, con vueltas de raso. Su longitud debe prolongarse hasta los 30-35 centímetros por encima del suelo. Es común para todos los vestidos académicos, no variando ni en color ni en forma. Es el traje utilizado tanto en el ejercicio de la abogacía, por lo que es llevado por magistrados o letrados, como en actos académicos por licenciados, doctores, etc. Bajo la misma se lleva traje negro con corbata o pajarita negra (blanca en los actos solemnes), camisa blanca y zapatos cerrados negros.
Los eclesiásticos sustituyen la toga por su vestimenta talar habitual, siendo un error usar conjuntamente ambas prendas.

Muceta.
Muceta
En principio la muceta, llamada tradicionalmente en este ámbito capirote, era un trozo de tela, con capucha, que puesta sobre los hombros, como parte de la capa o adherida a ella, protegía a los agricultores o a los peregrinos de la lluvia, el sol y otras inclemencias del tiempo. Como la mayoría de la indumentaria académica tiene origen eclesiástico, ya que los prelados no eran sino “labradores de la viña del Señor”. Así hoy en día es usada tanto por los obispos, cardenales o el Papa, como por los doctores, rectores y licenciados.
Del uso de la capucha o cogulla se ha especulado mucho, opinando que su uso era como porta pergaminos e incluso para recibir en solemne acto el título de Licenciado. Aun cuando, posiblemente esos usos hayan sido reales, eso no quiere decir que la evolución de la muceta fuera debida a cubrir esas necesidades.
La muceta o capirote es de raso, del color distintivo de la Escuela o Facultad donde se hayan obtenido los títulos de Doctor, Licenciado o Graduado, forrada de seda negra, abotonada por delante; debe cubrir el codo. Como excepción, la muceta del Rector es de terciopelo negro y con la abotonadura también en negro. Sólo aquellos doctorados en más de una Facultado o Centro, pueden llevar la abotonadura de los respectivos colores distribuidos por igual. En la parte posterior lleva una gran cogulla, excepto las de Ingeniero que no tienen cogulla.

Puñetas.
Puñeta
Las puñetas son el encaje o vuelillo en las bocamangas bordadas de las togas u otros trajes ceremoniales. Académicamente su uso está restringido a los doctores que, sobre las puñetas que son de raso del color del centro donde se doctoraron, vestirán un vuelillo de encaje blanco. Los botones (aunque actualmente no se usen) deberían ser del mismo color que las puñetas, excepto las del Rector que serían de oro y las de los Decanos o Directores de Escuelas, que serían de plata. Las puñetas del Rector, por su parte serán de color rosa o encarnado vivo.

Birrete.
Birrete
Es un tocado que tradicionalmente era como el de los sacerdotes de entonces, de forma cilíndrica o troncocónica, terminado en cuatro picos (ver ilustración arriba) con los signos distintivos de los estudios realizados, en forma de borlón o flecos. Actualmente tiene forma prismática y puede llevar como remate con una borla o flecos, según se expresa a continuación. Se usa en actos ceremoniales, por magistrados, jueces, letrados y componentes de la comunidad universitaria.
De estudiante: birrete parecido al de los sacerdotes, de forma hexagonal, con seis lados y formando seis ángulos iguales tiene una altura de unos quince centímetros, y está forrado de raso negro, sin ningún adorno.
De licenciado o graduado: Igual que el anterior, pero coronado con una borla de seda floja, de dos centímetros de largo, del color distintivo de la Facultad en la que se obtuvo el título de Licenciado o Graduado. Si se tienen dos licenciaturas o más, los respectivos colores se mezclan en el borlón.

De doctor: El birrete doctoral tiene forma octogonal, forrado de raso negro con flecos del color distintivo de la Facultad en la que obtuvo el doctorado, a excepción de aquellos que posean más de un doctorado, que pueden usar en los flecos los colores de los mismos por partes iguales.
El birrete de Rector se distingue porque es el único entero de color negro. La borla, que cubrirá enteramente la parte superior, será del mismo color que los flecos.

Guantes blancos.

guantes
Son de uso privativo de los doctores y son símbolo de pureza.

Anillo.
anillo

Aparte de cierto sentido simbólico de matrimonio con la ciencia, el anillo de doctor es también heredero de los anillos para sellar dictámenes profesionales.

Bastón.

El bastón es la insignia de mando o de autoridad por antonomasia y es, generalmente, de caña de Indias. Es el símbolo de autoridad de decanos y rectores, sobre sus respectivas facultades y universidades.
En el ya mencionado Real Decreto isabelino de 1850 se establece el uso del Bastón, que deberá ser de caña o concha con la empuñadura de oro o dorada y con un cordón del mismo color de aquel de la muceta terminado en unas borlas. De este Real Decreto se desprende la atribución del uso del bastón como símbolo de autoridad y poder a los Decanos y Rectores.
De esta forma el cordón del Bastón del Rector deberá ser de seda negra trenzada en oro y el del Decano de seda del color de la muceta trenzado en oro.
De la misma naturaleza del Bastón se desprende que sólo sea utilizado en el ámbito de la Universidad a la cual pertenece, no debiendo utilizarse cuando se asista a actos en otras Universidades.


Medallas.

Las medallas universitarias constituyen el más significativo símbolo de distinción entre los rangos y honores alcanzados y es uno de los más importantes símbolos universitarios. Su origen se debe al reinado de Isabel II, que establece la forma, el tamaño y el material y qué debe aparecer en el reverso y en el anverso de las medallas universitarias.

El uso de las medallas se extiende al ámbito social. Es cada día más habitual que las autoridades académicas asistan por ejemplo en la Semana Santa a las procesiones, especialmente cuando existen cofradías de estudiantes. Aunque en determinados casos se asiste con el traje académico, lo habitual no es hacerlo con las ropas habituales, y aunque la norma marque que en estos casos se debería usar la placa pectoral, es lo más común que se utilicen las distintas medallas.

Medalla de Doctor o Postgraduado: 

Debe ser realizada en oro o en metal dorado. En el reverso figura la leyenda CLAUSTRO EXTRAORDINARIO UNIVERSITARIO y en el anverso el escudo de España orlado de palmas. El cordón de la misma, ha de ser de seda del color del centro. Su uso como es evidente, está restringido a los doctores.

Medalla profesoral

Aunque en la mayoría de las Universidades esta medalla se usa como medalla de catedráticos es de destacar que en su origen, era la medalla que podía llevar cualquier profesor que perteneciese a la Universidad.
Como la anterior ha de estar realizada en oro o en metal dorado. En ella debe figurar en el reverso el lema PERFUNDET OMNIA LUCE bajo el sol que se representa mediante la cabeza de Apolo, dios de la luz, también venerado como dios de la poesía, de la música y de las artes. Finalmente y como en la anterior figura en el anverso el escudo de la nación.
La Medalla que utilizarán los Decanos y Directores de Centro, durante el ejercicio del cargo, será la profesoral con cordón del color distintivo de la Facultad e hilo de oro. Los Vicedecanos y Subdirectores de Centro y los Secretarios de Centro podrán utilizar la misma Medalla profesoral, con el cordón mezclado con hilo de plata.

Medalla rectoral

De uso exclusivo de los Rectores es igual que la Medalla profesoral pero esmaltada, en la actualidad en blanco en el anverso y en azul el reverso. Colgará de un cordón de seda negro trenzado en oro.




Retrato de un doctor con la indumentaria académica propia
 de dicho grado a finales del siglo XIX

El doctorado es un grado académico universitario. En el Espacio Europeo de Educación Superior y en la mayoría de los países occidentales, requiere la superación previa del grado de Maestría. El doctorado es el último y más importante grado académico que confiere una universidad u otra institución autorizada para ello.
Tradicionalmente, la concesión de un doctorado implica el reconocimiento de la persona candidata como igual por parte de la facultad de la universidad en la que ha estudiado. Quien obtiene este grado es llamado doctor o doctora.
Un estudio realizado en Estados Unidos sobre 3000 graduados de doctorado muestra que alrededor del 57% de los doctores se quedan trabajando en el medio universitario y solamente el 4% van a trabajar a la administración pública. Del resto, 17% van a la industria, especialmente a empresas que realizan actividad de investigación y en algunas áreas.

Ciencias empresariales

Teología, Bellas Artes




Actualmente en España los colores de las diferentes facultades y escuelas no están estandarizados por lo que puede haber variaciones dependiendo de la Universidad, sin embargo, los más comúnmente utilizados en las universidades españolas son los siguientes:

ColorEjemploFacultad
BlancoTeología, Bellas Artes
Verde.[Derecho canónico
EncarnadoDerecho
Amarillo OroMedicina
CelesteFilosofía y Letras, Humanidades, 
Geografía e Historia
VioletaFarmacia
Azul TurquíCiencias formales, 
Ciencias naturales
NaranjaEconomía, Finanzas y
 Contabilidad,
 ADE, Ciencias Políticas, 
Sociología,
 Antropología Social y Cultural, 
Relaciones Internacionales, 
Turismo
LilaPsicología
FucsiaOdontología
Gris medioEnfermería
Gris plomoCiencias de la Información, 
Criminología
Verde azuladoTraducción e Interpretación
Azul claroCiencias de la Educación
Verde claroCiencias de la Actividad
Física y el Deporte
VerdeVeterinaria
MarrónArquitectura e Ingenierías
NegroRectoral

Diplomas Españoles.








Valles del Valira



Territorio municipal.



Valles del Valira​ (oficialmente y en catalán, Les Valls de Valira) es un municipio español de Cataluña, perteneciente a la provincia de Lérida, en la comarca del Alto Urgel.
Cuenta con una población de 810 habitantes (INE 2024).

Territorio municipal.



 Incluye los núcleos de Anserall, Arcavell, Arduix, Argolell, Ars, Asnurri, Baixos de Calbinyà, Bescarán, Calviñá, La Farga de Moles, Os de Civís, Sant Antoni, Sant Joan Fumat y Sant Pere.

Geografía

Integrado en la comarca de Alto Urgel, se sitúa a su capital municipal, Anserall, se sitúa a 132 kilómetros de Lérida. El término municipal está atravesado por las carreteras nacionales N-145, que conecta con Andorra, y N-260 (Eje Pirenaico).
El relieve del municipio es predominantemente montañoso, al encontrarse en el corazón de los Pirineos, contando con numerosos valles de montaña de pequeños ríos que drenan hacia el río Valira, afluente del río Segre, los cuales dan nombre al municipio. Parte de su territorio está incluido en el Parque Natural del Alto Pirineo. 
La frontera con Andorra se extiende desde el pico Monturull (2761 metros) hasta Pic dels Llacs (2695 metros). La altitud oscila entre los 2788 metros al noroeste (pico Saloria) y los 720 metros a orillas del río Valira. La capital municipal se alza a 739 metros sobre el nivel del mar. 
Un exclave del territorio se extiende entre Serrat dels Ventaders y el río Segre limitando con El Pont de Bar, Arsèguel y Estamariu.


Historia

El municipio se formó en 1970 al unirse los términos de Anserall, Ars, Civis, Arcabell y Bescarán. La cabecera municipal corresponde a Anserall.

Os de Civís, también llamado Aós de Civís, es una entidad municipal descentralizada del municipio de Valles del Valira (comarca del Alto Urgel, Cataluña, España), que a la vez es el núcleo más habitado del municipio. Contaba con 74 habitantes en 2019. El pueblo conserva las casas medievales, aunque actualmente se han construido muchas segundas residencias.

Escudo de armas.

 Escut caironat; d'or, una vall de sinople carregada d'una faixa ondada d'argent, i sobremuntada d'un brau de sable. Per timbre una corona mural de poble,

Escudo embaldosado: de oro, un valle de sinople cargado de un río en forma de faja ondada de plata, superado de un toro de sable. Al timbre, una corona mural de pueblo.
 
Las armas son hablantes: tanto el valle como la faja ondulada (que representa el río Valira ) hacen referencia al nombre del municipio, creado en 1970 con la unión de Anserall (la capital), Ars , Civís , Arcavell y Bescaran
El toro de sable es el símbolo de san Sadurní , patrón de Anserall, al tiempo que hace alusión al monasterio de Sant Serni de Tavèrnoles, situado dentro del municipio.



Os de Civís




Os de Civís
entidad singular de población, entidad municipal descentralizada y Periclave
País España
• Com. autónoma Cataluña
• ProvinciaLérida
• ComarcaAlto Urgel
• MunicipioValles del Valira
Ubicación42°30′38″N 1°26′22″E
• Altitud1492 m
Población25 hab. (2024)



La localidad es un ejemplo de periclave. Solo se puede acceder a Os de Civís por carretera desde un país extranjero, Andorra, más concretamente por la parroquia de San Julián de Loria. La comunicación directa con el resto del municipio de las Valles del Valira, que se encuentra en la vertiente catalana del río Valira, es a través del coll de Conflent, de 2150 m de altitud.

Geografía

Os de Civís está situado en el valle de Aós, que es parte de la Coma de Setúria, formada por la cuenca hidrográfica del Río d'Os de Civís, tributario de la Valira. Geográficamente el valle de Aós está en la vertiente andorrana, pero administrativamente siempre ha formado parte de España y sus límites no se han disputado.

Historia

Pertenecía al vizcondado de Castellbò. En los años 1980, al verse incomunicados a raíz de las fuertes riadas de 1982, sin teléfono, los vecinos del pueblo constituyeron la Asociación de Amigos de Aós de Civís, de la que una parte son barceloneses amantes del pueblo y de su entorno. Esto ha permitido la restauración de muchas casas del pueblo, a la vez que ha servido también para conseguir alguna subvención para restaurar la iglesia románica de Aós, consagrada a San Pedro, que se encontraba en un estado ruinoso años atrás.
Hasta el año 1970 Os de Civís formaba parte del municipio de Civís. A partir de entonces entró a formar parte del municipio de Les Valls de Valira como Entidad Municipal Descentralizada.

Dependencia de Andorra

La dependencia de Andorra es casi total, con la excepción del suministro eléctrico, realizado por la compañía urgelense PEUSA, después de los aguaceros de 1982.
Cabe decir, también, que los servicios básicos son proporcionados por el común de San Julián de Loria. Tal es el caso de la recogida de basura, la limpieza de la carretera cuando nieva, y otros servicios.




El pueblo de Cataluña al que solo se puede acceder por carretera desde Andorra: dónde está y cómo llegar 

I. Asenjo
11/07/2025

Rodeado de ríos y montañas cuenta con una gran curiosidad: es el único periclave de España. Es decir, un pueblo en territorio nacional al que no se puede llegar desde España. Caprichos de la variada geografía española pero que sin duda observa un caso único en Os de Civís, una pedanía de Lérida a la que solo se puede acceder cruzando la frontera con Andorra.
Esta entidad municipal descentralizada del municipio de Valles del Valira es a la vez es el núcleo más habitado del municipio. Contaba con 74 habitantes en 2019 aunque este último padrón constan solo 25 personas censadas. El pueblo conserva las casas medievales, aunque actualmente se han construido muchas segundas residencias.

Cómo acceder a Os de Civís, el pueblo español al que no puedes llegar desde España.

Os de Civís forma parte de la coma de Seturia, compuesta por la cuenca del río Aós, tributario del río Valira y se encuentra en la vertiente andorrana.
Tiene su único acceso por el asfalto de la CG-6 andorrana, tomando el cruce en Aixovall y cruzando previamente por Bixessarri. En un punto no señalizado está la frontera hispano andorrana.
Desde el lado occidental, hay una pista sin asfaltar que gana el collado de Conflent, a más de 2.000 metros de altura, únicamente accesible para vehículos todoterreno e impracticable de noviembre a abril por la nieve.


Qué ver y hacer en Os de Civís.

Muy próximo al pueblo se encuentra el Pic del Salòria, una montaña de casi 2800 metros que domina todo el valle. También corona el Parque Natural del Alto Pirineo, el mayor espacio natural de toda Cataluña.
Su joya patrimonial es la Iglesia de San Pedro, un edificio románico que conserva su estructura original y refleja la espiritualidad rústica de los Pirineos.
A sus calles empedradas se asoman bonitas y rústicas casas levantadas siguiendo las pautas típicas de las construcciones pirenaicas. En ellas, los muros exteriores y las cubiertas son de piedra; los envigados, puertas y ventanas están elaborados con madera. Cabe destacar que el hierro también está presente y los tejados son de pizarra.

Un enclave geográfico único en la península.

La situación geográfica ha supuesto que los habitantes del pequeño pueblo, pese a ser españoles, tengan una estrecha relación con Andorra. Los niños se forman en escuelas andorranas. Al tiempo, las instituciones vecinas sustentan el mantenimiento y limpieza de la carretera o financian el servicio de recogida de basuras.

Cuando se trata de solventar asuntos legales, la policía que se ocupa de los asuntos son los Mossos d'Esquadra, que si necesitan llegar al pueblo deben hacerlo escoltados por la policía de Andorra. Los temas judiciales se resuelven en La Seu d'Urgell, y las votaciones tienen lugar en Anserall, el núcleo principal de Valls de Valira.

El pueblo catalán siempre ha formado parte de España y nunca ha sido objeto de disputa, pero, para acceder a él se necesita entrar a través de la carretera desde San Julián de Loria, en Andorra. No es el único caso de periclave en el mundo, pero sí en nuestras fronteras. En otros países, como Estados Unidos, ocurre lo mismo con el territorio norteamericano de Northwest Angle, separado del país por el Lake of the Woods canadiense.
La historia de Os de Civís está marcada por la autosuficiencia y el aislamiento. Durante décadas, el pueblo vivió completamente desligado del resto del país. No tuvo electricidad hasta 1982, una fecha tardía que ilustra la dureza y el olvido en el que permaneció buena parte del siglo XX. Su economía se basaba exclusivamente en la ganadería y la agricultura de subsistencia.


Evolución y cambios de los municipios españoles (1979-2019)

“Son los hombres los que hacen las monarquías y las repúblicas, pero el municipio parece venir de Dios”: esta significativa afirmación de Alexis de Tocqueville refleja a la perfección la visión que, sobre la realidad municipal, tradicionalmente se ha venido manteniendo en España y que, muy a menudo, todavía parece vigente. El municipio es, ciertamente, una estructura básica de la convivencia y la organización social, dibujada sobre un espacio geográfico muy concreto y diferenciado y con el que los habitantes sostienen una directa identificación. Sus orígenes ancestrales y los firmes y concluyentes lazos existentes entre sus elementos característicos (territorio, población y organización sociopolítica), confieren al municipio aquella aureola de eternidad, invulnerabilidad y autolegitimación casi “divina” citada por Tocqueville.

El mapa municipal español ha crecido muy poco en los 40 años que median entre las primeras elecciones municipales de la etapa democrática tras la Dictadura y hoy; de 8.108 municipios de entonces se ha pasado a los 8.125 actuales, únicamente un 0,2%, aunque también es verdad que a mediados del siglo XX la planta municipal sobrepasaba por muy poco las 9.200 unidades que lo conformaban. 
Con todo, y tal y como se recoge en un reciente artículo publicado por el profesor Abel Albet, de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), España junto con Francia han sido los dos países europeos donde menor reducción de la planta municipal se ha producido desde mediados del pasado siglo hasta la actualidad.

 En términos de población, hoy el 61% de todos los municipios de España son inferiores a 1.000 habitantes y reúnen tan solo poco más de un 3% de toda la población del país. Frente a ellos, los de 10.000 a 100.000 habitantes (8,5% del total) y los de más de 100.000 (un 0,75%) concentran el 80% de toda la población española (el 40% cada uno de ellos). Los datos que proporciona el Informe elaborado en 2016 por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) reflejan muy significativamente el punto al que se ha llegado hoy en la evolución demográfica municipal en España de los últimos años.

 Según esta fuente, el 50% de los municipios está en riesgo más o menos severo de extinción a medio o largo plazo, enfrentándose a una realidad con tres frentes: la crisis demográfica en que está inserta España (y una parte de Europa también), la situación cada vez más crítica de las provincias más azotadas por la despoblación desde hace décadas y la situación tan preocupante de las áreas rurales. Y en este mismo informe se subraya, al mismo tiempo, el marcado “minifundismo demográfico” de los municipios españoles, donde en 14 provincias (de ambas Castillas y Aragón) más del 80% de todos sus municipios no pasan de 1.000 habitantes, lo que se refuerza con el hecho de que, además, en España entre el año 2000 y el 2016 creció un 38% el número de municipios de menos de 100 habitantes.

Entre 1981 y 2011 se produjo una evolución demográfica municipal espacialmente desigual. Perdió peso la población concentrada en los municipios de menos de 10.000 habitantes (especialmente los de menos de 1.000) y aumentó sobre todo la que albergan los de 10.000 a 50.000 (el vaciamiento progresivo va afectando a las áreas más rurales y zonas de menor peso, mientras que las capitales provinciales y ciudades medias y pequeñas o cabeceras comarcales retuvieron aún población), pues los de más de 100.000 habitantes no varían mucho en esos 30 años. 

En el decenio de los años 80 el mapa del crecimiento demográfico municipal de España arrojó tasas de crecimiento positivas (nunca superiores al 5%) en la Depresión Bética (Valle del Guadalquivir) y del suroeste atlántico andaluz, el litoral mediterráneo andaluz, los municipios de la fachada este de España, la mayor parte de los de la Comunidad de Madrid, los archipiélagos y algunos del Eje del Ebro; también se unieron a ellos algunos de la Submeseta sur (Vegas bajas del Guadiana, algunos de Toledo y de Ciudad Real). 
El resto de los municipios españoles experimentó un decrecimiento generalizado. En el decenio de los 90 se mantuvo la misma pauta sociodemográfica territorial, pero se incorporaron a los municipios con crecimiento positivo bastantes de Cataluña, varios más en el Eje del Ebro (parte alavesa) y algunos del eje diagonal de Castilla y León (Burgos, Valladolid y Salamanca). Se generalizaron estas pautas y tendencias entre 2000 y 2011, aumentándose y reforzándose puntualmente algo más.

A partir de 2011 y hasta hoy se produjo un cambio drástico y una contracción del mapa del crecimiento, siendo pocos los municipios que aumentaron su población (el impacto de la crisis de 2008 se dejó sentir, pues además parte del crecimiento demográfico de años anteriores había respondido a la progresiva llegada de población extranjera, mucha de la cual retornó a sus países desde 2011). A partir de esa fecha serán los municipios en torno a la Cordillera Ibérica (de Guadalajara, Cuenca, Soria y Teruel) los que más pierdan, con tasas de -10% de crecimiento. También de Asturias, del oeste de Castilla y León, de Toledo, Ciudad Real y Jaén, casi todos los de Castellón, Huesca y gran parte de los de Zaragoza e incluso municipios de los archipiélagos (antes “ganadores” de población). 

Y esas tendencias de crecimiento demográfico se han traducido también en un mapa municipal de densidad de población que de 1981 a 2016 ha ido reforzando la concentración geográfica de la población (más de 75 hab/km² y hasta más de 100 en bastantes casos) en todos los municipios litorales (con una continuidad especialmente más significativa en los de la fachada este y con discontinuidades en parte del noroeste gallego y en los que limitan entre Cataluña y la Comunidad Valenciana), en los insulares, en Madrid y parte de los municipios limítrofes de Toledo, en el noroeste y centro del Eje del Ebro, en el Valle del Guadalquivir incluyendo el suroeste andaluz y en las Vegas Bajas del Guadiana y centro de Extremadura.

 Otro de los elementos de cambio en estos 40 años en los municipios españoles es la presencia de población extranjera en ellos, en consonancia con los datos generales de toda España (representaba el 1,6% de la población española en 1998, el 3,3% en 2001, el 12,2% en 2011 y bajó al 9,9% en 2016). En los años 90 eran muy pocos los municipios con un importante volumen de población extranjera, tan solo los de las islas, los del litoral de Gerona y del tramo costero Alicante-Málaga, alguno del valenciano, alguno de Madrid y los municipios mineros de Montes de León y Laciana. 

Hoy el mapa municipal español dibuja dos Españas de desigual presencia de inmigrantes diferenciadas a partir de un eje norte-sur algo “sui generis”, al este del cual se encuentran los municipios que más concentran, con porcentajes de hasta el 12% en algunos casos. Y ha cambiado también, dentro de esta evolución sociodemográfica de los últimos 40 años, la estructura de la población municipal, haciéndose cada vez más envejecidaporque también ha ido aumentado en estos 40 años la esperanza de vida y mejorando las condiciones para ello.
 Los municipios menos envejecidos son los del suroeste andaluz, los de los archipiélagos (especialmente en canarias), los de la Comunidad de Madrid, los de Barcelona y los de Murcia. Por el contrario, los de Galicia, Asturias, Castilla y León, los del entorno de la Cordillera Ibérica, algunos subpirenaicos y del interior de la Comunidad Valenciana, así como otros de la provincia de Cáceres y de Toledo son los de mayor envejecimiento y hasta sobreenvejecimiento (por encima de los 80 y de los 90 años).

Junto a todos estos fenómenos, la evolución del mapa municipal de España en este período 1979-2019 nos deja también procesos transformadores muy significativos y de envergadura. Por ejemplo, el intenso crecimiento de las zonas periurbanas, un incremento del crecimiento demográfico y residencial en los municipios dispuestos en distintos círculos desigualmente concéntricos y distantes de la ciudad principal hacia las periferias, que alimentaron la burbuja inmobiliaria que estalló posteriormente con la crisis de 2008. 

Muchos de esos municipios que integraron ese fuerte proceso de periurbanización, que en las zonas más densas y pobladas dio lugar a una intensa metropolitanización, albergan hoy en su suelo una parte importante de los que se han dado en llamar “cadáveres inmobiliarios” que han quedado abandonados por mor de la especulación desmedida. 
Ahí sí se ha experimentado una transformación a escala municipal muy fuerte entre la situación al inicio de la democracia y la situación actual. La periurbanización de ciudades medias y hasta pequeñas, conviviendo con la intensa y abigarrada metropolitanización de las capitales más grandes y dinámicas, han transformado radicalmente el paisaje municipal en el entorno de estas áreas. 

El crecimiento residencial (segunda vivienda) y el aumento de la congestión y de los problemas de accesibilidad y movilidad dibujan hoy unos subconjuntos municipales en los bordes de las zonas urbanas muy diferentes a los de la nítida y más clara separación campo-ciudad que existían a finales de los años 70. Y en esa transformación, también la dinámica y la estructura demográfica de estos municipios periurbanos y perimetropolitanos ha sido un elemento de distinción, con un rejuvenecimiento mayor de la población, pues hacia estas zonas es hacia donde se dirigió a vivir mucha población joven aprovechando condiciones más óptimas del mercado de la vivienda.

Nota.

En España en 1842 había 11.500 municipios. De aquí se ha pasado a la cifra actual de 8.116 habiéndose mantenido la tendencia a la supresión de municipios, especialmente en los años 60  y 70 del pasado siglo, tendencia que se quebró a partir de los años 80, deshaciéndose muchas de las agrupaciones que se habían producido anteriormente. 
En 1900 España tenía 9267 municipios. La cifra se mantuvo prácticamente estable hasta 1940 en que inicio un ligero descenso. Entre 1960 y 1981 se produjo una reducción importante al bajar en casi 1.200, desde 9.201 en 1960 a 8.011 en 1981.
1981 fue el momento con menor cifra de municipios ya que, desde entonces, he ido subiendo ligeramente hasta los 8.116 de 2011.

Tabla 1. Reducción de municipios en ciertos países europeos.

país / año           1950        2015       % de reducción

Dinamarca                   1.387                      98                       92,9
Bulgaria                     2.178                      255                       88,3
Suecia                       2.282                      286                       87,5
Escocia                         432                        65                       85,0
Gales                            168                        37                       78,0
Bélgica                       2.669                      589                       77,9
Inglaterra                   1.244                       332                      73,3
Grecia                          940                       325                       65,4
Alemania                 24.018                    8.514                       64,6
Noruega                       744                       443                       40,5
Austria                       3.879                    2.357                       39,2
Países Bajos             1.014                       647                       36,2
España                       9.212                   8.120                       11,9
Francia                     37.874                 36.682                         3,1





Tiempo 


Edad de retiro forzoso




En Chile, la edad de retiro forzoso para funcionarios públicos es a los 75 años, de acuerdo con la Ley 21.724.

Promulgación: 30-DIC-2024

Publicación: 03-ENE-2025

Versión: Única - 03-ENE-2025

OTORGA REAJUSTE GENERAL DE REMUNERACIONES A LAS Y LOS TRABAJADORES DEL SECTOR PÚBLICO, CONCEDE AGUINALDOS QUE SEÑALA, CONCEDE OTROS BENEFICIOS QUE INDICA, Y MODIFICA DIVERSOS CUERPOS LEGALES.

   

 Artículo 90.- A contar del 1 de enero de 2027, los funcionarios y funcionarias de las instituciones afectas a las leyes N°s. 20.919, 20.921, 20.948, 19.882, 20.964, 20.976, 20.996, 21.003, 21.135, 21.043 y al artículo 9 de la ley N° 20.374 cesarán en sus funciones al cumplir 75 años de edad.

Los funcionarios y funcionarias antes señalados que al 1 de enero de 2027 tengan más de 75 años de edad cesarán en sus funciones a contar de dicha fecha.


Quienes cesen en sus funciones por la causal señalada en este artículo tendrán derecho a gozar de una indemnización equivalente al total de las remuneraciones, por cada año de servicio en la institución, con un máximo de seis, de cargo de la respectiva institución empleadora.
Para efectos de la indemnización, sólo se computará el tiempo, tanto continuo como discontinuo, servido en calidad de planta, contrata y Código del Trabajo en la entidad empleadora.
    
La remuneración que servirá de base para el cálculo de la indemnización será el promedio de la remuneración mensual de los últimos doce meses anteriores al cese en el cargo, actualizadas según el Índice de Precios al Consumidor, determinado por el Instituto Nacional de Estadísticas. Con todo, para los efectos de esta indemnización, la remuneración promedio no podrá exceder de noventa unidades de fomento, a la fecha del cese de funciones.
    
La indemnización que establece este artículo no será imponible, ni tributable y se pagará al momento del cese de funciones.
    
La indemnización establecida en este artículo será incompatible con cualquier otro beneficio de naturaleza homologable y cualquier otro beneficio por retiro voluntario que hubiere percibido el funcionario o funcionaria con anterioridad. Del mismo modo, los beneficiarios de este artículo no podrán contabilizar los mismos años de servicio que hubieren sido considerados para percibir otros beneficios asociados al retiro voluntario.

Las instituciones afectas a la causal de cese de funciones que establece este artículo por aplicación de las leyes N° 19.882 y N° 20.948 serán las siguientes:
   
    
I. Entidades afectas a la asignación de modernización de la ley N° 19.553:
   
    1. Comisión Nacional de Riego.
    2. Instituto de Desarrollo Agropecuario.
    3. Oficina de Estudios y Políticas Agrarias.
    4. Servicio Agrícola y Ganadero.
    5. Subsecretaría de Agricultura.
    6. Subsecretaría de Bienes Nacionales.
    7. Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.
    8. Subsecretaría de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
    9. Subsecretaría de Defensa.
    10. Subsecretaría para las Fuerzas Armadas.
    11. Corporación Nacional de Desarrollo Indígena.
    12. Fondo de Solidaridad e Inversión Social.
    13. Instituto Nacional de la Juventud.
    14. Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
    15. Servicio Nacional del Adulto Mayor.
    16. Subsecretaría de Evaluación Social.
    17. Subsecretaría de la Niñez.
    18. Subsecretaría de Servicios Sociales.
  19. Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de Pesca Artesanal y de Acuicultura.
    20. Instituto Nacional de Estadísticas.
    21. Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura.
    22. Servicio Nacional de Turismo.
    23. Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño.
    24. Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
    25. Subsecretaría de Turismo.
    26. Agencia de Calidad de la Educación.
    27. Consejo de Rectores.
    28. Consejo Nacional de Educación.
    29. Dirección de Educación Pública.
    30. Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas.
    31. Servicios Locales de Educación Pública.
    32. Subsecretaría de Educación.
    33. Subsecretaría de Educación Parvularia.
    34. Subsecretaría de Educación Superior.
    35. Subsecretaría de Energía.
    36. Dirección de Presupuestos.
    37. Dirección Nacional del Servicio Civil.
    38. Secretaría y Administración General del Ministerio de Hacienda.
    39. Servicio de Tesorerías.
    40. Gendarmería de Chile.
    41. Secretaría y Administración General del Ministerio de Justicia.
    42. Servicio de Registro Civil e Identificación.
    43. Servicio Médico Legal.
    44. Servicio Nacional de Menores.
    45. Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil.
    46. Subsecretaría de Derechos Humanos.
    47. Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género.
    48. Subsecretaría de la Mujer y la Equidad de Género.
    49. Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.
    50. Subsecretaría de las Culturas y las Artes.
    51. Subsecretaría del Patrimonio Cultural.
    52. Secretaría y Administración General del Ministerio de Minería.
    53. Dirección de Aeropuertos.
    54. Dirección de Arquitectura.
    55. Dirección de Contabilidad y Finanzas.
    56. Dirección de Obras Hidráulicas.
    57. Dirección de Obras Portuarias.
    58. Dirección de Planeamiento.
    59. Dirección de Vialidad.
    60. Dirección General de Aguas.
    61. Dirección General de Concesiones de Obras Públicas.
    62. Dirección General de Obras Públicas.
    63. Fiscalía del Ministerio de Obras Públicas.
    64. Instituto Nacional de Hidráulica.
    65. Secretaría y Administración General del Ministerio de Obras Públicas.
    66. Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
    67. Dirección de Fronteras y Límites del Estado.
    68. Dirección General de Promoción de Exportaciones.
    69. Instituto Antártico Chileno.
    70. Secretaría y Administración General y Servicio Exterior.
    71. Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales.
    72. Junta de Aeronáutica Civil.
    73. Secretaría y Administración General de Transportes.
    74. Subsecretaría de Telecomunicaciones.
    75. Parque Metropolitano.
    76. Servicios de Vivienda y Urbanización.
    77. Subsecretaría de Vivienda y Urbanismo.
    78. Instituto Nacional de Deportes.
    79. Subsecretaría del Deporte.
    80. Gobiernos Regionales.
    81. Servicio Nacional de Prevención y Respuesta Ante Desastres.
    82. Servicio de Gobierno Interior.
    83. Servicio Nacional de Migraciones.
  84. Servicio Nacional Para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol.
    85. Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo.
    86. Subsecretaría de Prevención del Delito.
    87. Subsecretaría del Interior.
    88. Servicio de Evaluación Ambiental.
    89. Subsecretaría del Medio Ambiente.
    90. Dirección de Previsión de Carabineros de Chile.
    91. Dirección General de Crédito Prendario.
    92. Instituto de Previsión Social.
    93. Instituto de Seguridad Laboral.
    94. Servicio Nacional de Capacitación y Empleo.
    95. Subsecretaría de Previsión Social.
    96. Subsecretaría del Trabajo.
    97. Consejo Nacional de Televisión.
    98. Secretaría General de Gobierno.
    99. Secretaría General de la Presidencia de la República.
    100. Presidencia de la República.
    101. Servicio Electoral.
    102. Dirección del Trabajo.
    103. Defensoría Penal Pública.
   
II. Servicio de Impuestos Internos, Servicio Nacional de Aduanas, Fondo Nacional de Salud, Consejo de Defensa del Estado, Comisión Chilena de Energía Nuclear, Contraloría General de la República, Senado, Cámara de Diputados y Biblioteca del Congreso Nacional.

III. Instituciones afectas al artículo 17 de la ley N° 18.091:
   
    1. Instituto Nacional de Propiedad Intelectual.
    2. Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento.
    3. Servicio Nacional del Consumidor.
    4. Fiscalía Nacional Económica.
    5. Dirección de Compras y Contratación Pública.
    6. Superintendencia de Casinos de Juego.
    7. Comisión Para el Mercado Financiero.
    8. Unidad de Análisis Financiero.
    9. Superintendencia de Pensiones.
    10. Superintendencia de Seguridad Social.
    11. Superintendencia de Educación.
    12. Superintendencia de Educación Superior.
    13. Superintendencia de Servicios Sanitarios.
    14. Superintendencia de Salud.
    15. Superintendencia del Medio Ambiente.
    16. Superintendencia de Electricidad y Combustibles.
    17. Agencia Nacional de Ciberseguridad.
   
IV. Instituciones afectas al artículo 9° del decreto ley N° 1.953, de 1977:
   
    1. Agencia Nacional de Inteligencia.
    2. Corporación de Fomento de la Producción.
    3. Agencia de Promoción de la Inversión Extranjera.
    4. Comisión Chilena del Cobre.
    5. Servicio Nacional de Geología y Minería.
    6. Comisión Nacional de Energía.
   
Sin perjuicio de lo señalado en el inciso precedente, también se aplicará la causal de cese de funciones que establece este artículo a las demás instituciones que se encuentran afectas a la bonificación por retiro de las leyes N° 20.948 y N° 19.882.


Otras instituciones afectas a la causal de cese de funciones que establece este artículo por aplicación de la ley N° 20.948, según se indica a continuación:
   
    
I. Las instituciones a que se refiere el inciso primero del artículo sexto transitorio de la ley N° 20.212:
   
    
1. Instituciones regidas por el Código del Trabajo y cuyo sistema de remuneración sea el señalado en el decreto ley N° 249, de 1974, tales como la Corporación Nacional Forestal y el Servicio de Cooperación Técnica.


2. Dirección General de Aeronáutica Civil, respecto de su personal civil.

3. Servicio Nacional de la Discapacidad.

4. Corporaciones de Asistencia Judicial de la Región Metropolitana de Santiago, de la Región de Valparaíso, de la Región del Biobío y de la Región de Tarapacá y de Antofagasta.

5. Caja de Previsión de la Defensa Nacional, respecto de su personal civil.
   

II. La Dirección General de Movilización Nacional, respecto de su personal civil; el Ministerio Público, respecto de sus funcionarios; la Comisión Nacional de Acreditación; el Instituto Nacional de Derechos Humanos y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.

Sin perjuicio de lo señalado en el inciso precedente, también se aplicará la causal de cese de funciones que establece este artículo a las demás instituciones que se encuentran afectas a la bonificación por retiro de la ley N° 20.948.

También se aplicará la causal de cese de funciones que establece este artículo a los trabajadores de las siguientes instituciones o establecimientos:
   
1. Establecimientos municipales de atención primaria de salud administrados por las municipalidades y de las entidades administradoras de salud municipal a que se refiere la ley N° 19.378.

 2. Servicios de Salud señalados en el artículo 16 del decreto con fuerza de ley N° 1, de 2005, del Ministerio de Salud, las Subsecretarías del Ministerio de Salud, el Instituto de Salud Pública de Chile, la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud, Centro de Referencia de Salud de Peñalolén Cordillera Oriente y Centro de Referencia de Salud de Maipú.

3. Establecimientos educacionales administrados directamente por las municipalidades o por corporaciones privadas sin fines de lucro creadas por éstas para administrar la educación municipal, en los Servicios Locales de Educación Pública, incluidos aquellos establecimientos de educación parvularia financiados vía transferencia de fondos; en los establecimientos regidos por el decreto ley N° 3.166, del Ministerio de Educación Pública, del año 1980; respecto de su personal asistente de la educación. Asimismo, aplicará la causal de cese de funciones de este artículo a los educadores de párvulos en establecimientos vía transferencia de fondos antes señalados.

4. Departamentos de Administración de Educación Municipal (DAEM) y Direcciones de Educación Municipal (DEM) y al personal que cumple funciones relacionadas con la administración del servicio educacional en las corporaciones municipales.

5. Municipalidades, corporaciones municipales y Servicios Locales de Educación Pública, respecto de los profesionales de la educación que pertenezcan a una dotación docente. Asimismo, aplicará la causal de cese de funciones a que se refiere este artículo, a los profesionales de la educación que se desempeñen en establecimientos regidos por el decreto ley N° 3.166, de 1980.

6. Universidades del Estado.

7. Junta Nacional de Jardines Infantiles.

8. Municipalidades respecto de los funcionarios municipales regidos por el Título II del decreto ley N° 3.551, de 1980, y por la ley N° 18.883, que fija el Estatuto Administrativo de los Funcionarios Municipales. Asimismo, aplicará la causal de cese a los trabajadores de los cementerios municipales, los vigilantes contratados por las Municipalidades y médicos que se desempeñen en gabinetes sicotécnicos, todos regidos por el Código del Trabajo.

    Lo dispuesto en este artículo no se aplicará al personal a que se refiere la ley N° 20.986.


La Ley 20.986 establece que pueden postular al incentivo al retiro los funcionarios de planta regidos por las leyes N° 19.664 y N° 15.076, que se desempeñen en los servicios de salud, así como los profesionales funcionarios de establecimientos de salud de carácter experimental.




Actualidad.

Más de 120 funcionarios del gobierno central superan los 75 años de edad: en 2027 deberían ser desvinculados según nueva ley.

El envejecimiento del aparato estatal es una realidad, pues hay funcionarios activos con 80, 90 y hasta 100 años. Educación, Minvu y Cancillería concentran los casos. Aunque el gobierno es reacio a aumentar la edad de jubilación, el último informe de recursos humanos de Dipres, arrojó que el 24,7% del contingente de 2024 tenía más de 60 años.

por Gracia Rodrigo
30 marzo, 2025

El 3 de enero se publicó en el Diario Oficial la Ley de Reajuste del sector público, con una novedad respecto a sus versiones anteriores: desde 2027 habrá un límite para la edad de los funcionarios públicos, la que se fijó en 75 años. Hoy ese límite no existe, por lo que si la persona tiene la salud y cumple satisfactoriamente sus funciones, puede seguir trabajando en el gobierno hasta cuando desee retirarse.
Aunque el gobierno ha sido enfático en declarar que no son proclives a aumentar la edad de jubilación (de 60 años para las mujeres y de 65 para los hombres), la realidad dentro de sus oficinas evidencia la existencia de cada vez más canas.
Esto, porque según averiguó El Líbero vía Transparencia, son por lo menos 121 los funcionarios de todos los ministerios que estaban en esa situación en 2024, siendo el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el de Educación, los que tienen más trabajadores de la tercera edad. Mientras, la persona más longeva en funciones tiene 100 años y trabaja en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
De aquí a 2027, y tras conocerse los datos del Censo que apuntan a un envejecimiento de la población, parece claro que el número de funcionarios sobre esa edad que deberán dejar sus puestos de trabajo en el Estado crecerá.
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Bajando 15 años el rango de edad, según la base de datos del último Informe Trimestral de los Recursos Humanos del Sector Público de la Dirección de Presupuestos (Dipres), de septiembre de 2024, el año pasado había 14.326 personas sobre 60 años trabajando en los ministerios, el Congreso, el Poder Judicial, la Contraloría, el Servel, los gobiernos regionales, el Ministerio Público y la Defensoría de la Niñez (6.389 de 65 años y más, el 11%). Es decir, son el 24,7% del total de funcionarios de esas instituciones (57.947).

Educación y Minvu, los que tienen más adultos mayores.

De acuerdo con lo informado por las subsecretarías de todos los ministerios, Vivienda y Educación llevan la delantera respecto de los funcionarios sobre 75 años, con 30 de ellos cada uno.
En Minvu, 24 son hombres y seis mujeres. 16 son personal de planta, 12 están a contrata y dos a honorarios. La persona activa con más edad de Minvu tiene 82 años y trabaja en la recepción de “insumos para las preparaciones de alimentos” en la cocina central del ministerio. El que le sigue es un funcionario de 82 años en el Serviu Metropolitano donde el encargado del equipo de sumarios administrativos trabajó hasta los 90 años (2023).
En la Subsecretaría de Educación trabajan 30 personas sobre 75 años de edad, cumpliendo diversas labores, como supervisores pedagógicos, atención ciudadana, coordinadores, apoyo de la oficina de partes, auxiliares, conductores, profesionales de normativa y encargado de bienestar. 17 son hombres y 13 son mujeres. 10 están a contratados a honorarios y 17 figuran como “titular”.

Un funcionario de 100 años.

En el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrel) está uno de los ministros del gobierno que tiene más de 75 años (tiene 76. Adriana Delpiano y Carlos Montes tienen 78), el canciller Alberto van Klaveren, pero hay un funcionario que lo supera con creces.
Se trata del embajador emérito Mariano Fontecilla de 100 años, a honorarios y muy conocido justamente por su larga trayectoria y que, según la misma web de Minrel, es el “funcionario público más antiguo del país».
Actualmente sus funciones son asistir al gabinete del ministro “en materias de asuntos parlamentarios como coordinador diplomático con el Congreso nacional”. Eso sí, debido a su edad, en su informe mensual de febrero de este año, se detalla que está «desempeñándose en su hogar”, pero que desde allí, ha “continuado brindando asesoría en diplomacia parlamentaria y coordinando temáticas con el Congreso, en particular, aspectos de los encuentros oficiales de los embajadores acreditados con las comisiones de Relaciones Exteriores”.
Además de Van Klaveren y Fontecilla, figuran otros nueve funcionarios con edad superior al límite que se impuso para 2027. Son tres embajadores (77, 80 y 81), una embajadora (77), un ministro consejero encargado temático de medio ambiente, un asesor de la Dirección de Planificación Estratégica, un analista exterior de una embajada y un asesor de política exterior.
A ellos se les suman otras dos personas de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, sumando 13 personas en todo el ministerio. Eso sí, el servicio exterior se rige por un estatuto especial que lo diferencia del resto de los funcionarios públicos y que les permite extender su vida laboral .
Minsal no responde y el resto de los ministerios con funcionarios de la tercera edad.
El único ministerio que no respondió a la solicitud de Transparencia (pese a pedir prórroga), fue el Ministerio de Salud, donde en meses anteriores se han reportado dificultades justamente en esa unidad.

En orden decreciente, los otros ministerios con funcionarios sobre 75 años son el Ministerio del Interior, con nueve personas en el rango etario: cinco en la Subsecretaría del Interior, tres en la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), y uno en la Subsecretaría de Prevención del Delito.
El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones tiene ocho (siete en Transportes y una en la Subsecretaría de Telecomunicaciones); en el Ministerio de las Culturas hay seis; en Bienes Nacionales, cuatro; en Justicia tres; en Defensa, cuatro; en Obras Públicas, tres; En Desarrollo Social, tres (en la Subsecretaría de Servicios Sociales) y en el Ministerio Secretaría General de Gobierno (Segegob) dos.
Los que tienen sólo una persona son Agricultura, Energía, Secretaría General de la Presidencia; Mujer y Equidad de Género, Trabajo y Deportes.
En este último, el funcionario es el exalcalde de Punta Arenas y relator deportivo Vladimiro Mimica (80), que prestó asesorías a honorarios «en materias de comunicaciones y difusión periodística en los Juegos Panamericanos Santiago 2023» y que el año pasado 2024 -a contrata- fue el encargado de «elaborar propuesta de trabajo para vincular al Ministerio del Deporte con deportistas de alto rendimiento, con el propósito de realizar un acompañamiento comunicacional al proceso de preparación de estos», entre otras labores.

La restricción viene con un incentivo: una indemnización.

El límite de edad de 75 años para el cese de funciones de los trabajadores del servicio público comenzará a regir desde el 1 de enero de 2027 y se aplicará a prácticamente todos. Eso sí, excepcionalmente a lo que ocurre en el mundo estatal, quienes se acojan a esta causal de salida, tendrán derecho a una indemnización equivalente al total de las remuneraciones por cada año de servicio en la institución, con un máximo de seis. 
Para el cálculo de esta indemnización, sólo se computará el tiempo servido en calidad de planta, contrata y Código del Trabajo en la entidad empleadora, con un tope de noventa unidades de fomento a la fecha del cese de funciones.
Para el límite de 75 años se tomó en consideración que esa es la edad de retiro de los magistrados, y cuando Hacienda y la Dirección de Presupuestos explicaron esta norma en el Senado, sostuvieron que “la gestión pública se ve resentida por el envejecimiento del personal”.
Un gremio que protestó por no estar dentro del grupo con derecho a indemnización fue la Asociación Nacional de Fiscales (ANF), que acusó sufrir una «discriminación arbitraria» al ser excluida de este beneficio, especialmente cuando se compara su situación con la de otros funcionarios del sistema judicial, como es el caso de los jueces.

Justamente hay casos que no se pueden acoger a las leyes de retiro en el Ministerio Público, Poder Judicial, Contraloría, Banco Central, académicos de universidades estatales y servicio exterior.
A modo de acercamiento a lo que ocurrirá el 2027, el próximo año se promoverá un periodo de postulación especial para quienes tengan más de 65 años al 31 de diciembre de 2025.
Cuando todo esto se discutió en el Congreso en diciembre pasado, en la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), se mostraron favorables al plan de retiro (que fue uno de los acuerdos del gobierno, la CUT y otras 15 agrupaciones gremiales); mientras que el diputado Frank Sauerbaum (RN) lo calificó como “un despido automático” y el diputado Carlos Bianchi (ind), observó un “incentivo perverso”, pues de no retirarse a los 65 años sino un poco después, a los 67 años, por ejemplo; se le entregarán menos beneficios que al quedarse hasta los 75.


viernes, 10 de marzo de 2017

297).-Diplomas universitarias;


Luis Bustamante Robin; José Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Verónica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortés Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma;Nelson Gonzalez Urra ; Ana Karina Gonzalez Huenchuñir;  Ricardo  Heredia Sanchez; Alamiro Fernandez Acevedo;  Soledad García Nannig; Paula Flores Vargas;Katherine  Lafoy Guzmán


Diplomas


Documento con la revocación del Edicto de Nantes, 1685.



Para las ciencias históricas, el diploma (del latín díplōma, y del griego clásico δίπλωµα, "diploma", «doblado»)​ es un documento «redactado siguiendo unas normas que le dan credibilidad y validez»,​ y emanado generalmente de una autoridad soberana o de un entidad oficial, que confiere o atestigua un derecho (patente, bula), un título (nobiliario, profesional), un reconocimiento (condecoración, premio) o un título académico (grado, máster, doctorado). Conlleva elementos de autentificación mediante unos signos de validación como puede ser un sello, un monograma, una firma manuscrita o un reconocimiento del escribano.​ Es parte del objeto de estudio de la diplomática.

Diploma como instrumento de la Diplomacia.

Pero un diploma también, como instrumento de la Diplomacia y el Derecho internacional, era un documento oficial, «una carta de recomendación o que otorgaba una licencia o privilegio», remitida por la autoridad suprema de una entidad política soberana a las autoridades de otra, para informarles que el poseedor desempeñaba funciones de representación oficial y para solicitarles ciertos privilegios para el funcionario en la jurisdicción del destinatario. Dicho documento se caracterizaba por estar doblado,​ y en algunas ocasiones cosido en razón de que el contenido era una comunicación privada entre el remitente y el destinatario.
  «El documento se entregaba doblado, y contenía una recomendación oficial —con ciertos poderes o derechos— para aquellos funcionarios que se dirigían a otro país o provincia de un imperio. El portador del "pliego" o diploma era ipso facto un diplomático.»

Diploma como objeto de las ciencias históricas

Historia

En su acepción clásica, los diplomas eran dípticos (tabulae duplices), un instrumento o documento (como tablillas o placas metálicas enganchadas en dos) expedido por alguna autoridad pública para otorgar a los soldados licenciados, que en muchos casos se debía entregar en el domicilio del premiado, certificando los años de servicio y los derechos y privilegios concecidos como gratificación.
Entre los diferentes nombres usados antiguamente, se hallan comúnmente los siguientes: cártula, carta o karta, instrumento, testamento, página o escritura. Se da el nombre de cartulario, libro, becerro o tumbo al códice que reúne las copias literales de los diplomas o privilegios concedidos a una iglesia o institución, y que se guarda en el archivo de la misma. El término pergamino es otra denominación antigua, determinada por el tipo de soporte material utilizado.

Elementos de un diploma.

En todo diploma figuran tres elementos personales:
  • el autor, en cuyo nombre se escribe
  • el destinatario, a quien se dirige
  • el canciller o escribano que lo escribe o autentifica a ruego del autor o del destinatario
Criterios de clasificación.

Los diplomas o documentos se clasifican por razón de:
  • su autor, se dividen
    • públicos, los que proceden de una cancillería o autoridad
    • privados, pertenecen al derecho privado y van autorizados por notarios.
  • su objeto o asunto. Los diplomas pueden ser
    • autógrafos, originales auténticos. Los autógrafos se dividen en:
      • ológrafos, escritos por la mano de su autor
      • quirógrafos, obra de un escribiente (amanuense) con la firma de aquel.
    • apógrafos, simples copias. Se dividen en:
      • normales
      • autorizados o refrendados.
  • por el objeto que los motiva pueden ser:
    • decretos
    • edictos
    • constituciones
    • pragmáticas
    • ordenanzas
    • cartas de privilegios, concesiones de gran importancia que la Autoridad hace a particulares y corporaciones.
    • cartas-pueblas, como las anteriores pero que contienen reparto de tierras y otras concesiones hechas por los reyes a quienes vayan a poblar ciudades conquistadas.
    • actas y sentencias judiciales, dadas en nombre del poder judicial.
    • escrituras notariales o actas, testamentos y contratos que autoriza un notario público
    • actas capitulares y documentos equivalentes o actas de sesiones.
    • ejecutorias, documentos que atestiguan haber obtenido una persona en juicio sentencia declaratoria de nobleza de sangre
    • títulos civiles y cartas credenciales que dan fe del nombramiento oficial o de la misión o embajada que se ha confiado a una persona y las últimas, sobre todo, cuando se daban a un embajador en nombre del rey para con el de otra nación.
    • cartas comendaticias, que recomiendan oficialmente al sujeto al que se otorgan.
  • por las formalidades que acompañan al documento puede ser:
    • privilegio rodado, que lleva en dibujo o pintura un signo rodado
    • carta plomada, que tiene sello de plomo
    • bulas, breves y motu-proprios.
    • albalá, documento real de merced o provisión o licencia para cosas de interés secundario.
    • las simples cédulas reales que sucedieron a los albalaes y que sólo se diferencian de estos en estar escritas con letra cortesana.
    • las cartas partidas por A, B, C o escrituras por duplicado en las que se ponen dichas letras entre los dos ejemplares y se cortan a través para que se dificulte la falsificación quedándose cada una de las partes contratantes con su porción respectiva. Estos documentos empezaron en Inglaterra ya en el siglo IX. En Francia, en el siglo XI y en España durante la segunda mitad del mismo pero se hicieron raras al generalizarse el uso del papel.
Materia y forma de los diplomas.

La materia clásica de los buenos diplomas en la Edad Media, desde el siglo VII y aún en la moderna ha sido constantemtne el pergamino más o menos avitelado pero sin exclusión de otras láminas en los primeros siglos medievales. Hasta la época de Carlomagno se usó algunas veces el metal y hasta el siglo XI obtuvo algún favor el papiro. Desde el siglo XIII se prepara mejor el pregamino y se distingue por su mayor blancura y en el mismo siglo o antes (desde el XII en Sicilia por Roger II) comenzó a usarse el papel común en documentos de menor importancia lo cual se generaliza en el siglo XV a pesar de lo grosera y floja que resultaba dicha materia por entonces y que se iba mejorando de siglo en siglo. El documento más antiguo en papel que se conoce en España es un registro del año 1237 sobre el repartimiento del reino de Valencia que mandó hacer Jaime I de Aragón.
La tinta empleada comúnmente en los diplomas es la negra salvo en pequeños adornos de las letras y en firmas o rúbricas de antiquísimos documentos imperiales que la tienen roja. Alguna rara vez en documentos imperiales o reales de la época de Carlomagno se aplicó tinta áurea y más a menudo lo hicieron los Emperadores de Oriente. Pero no se refieren a ella sino al sello de oro los nombres de carta áurea o bula áurea que se dan a ciertos diplomas regios y pontificios de la Edad Media. En los documentos escritos con tinta negra desde el siglo XIII, se observa a menudo notable palidez o color amarillento en las letras debido a la descomposición química lentamente producida con el andar del tiempo. En cambio se conserva negra la de los siglos XI y XII. Se atribuye esta diferencia a que en los siglos anteriores al XIII solía emplearse la tinta de negro de humo y no la de agallas que se usó desde entonces.
La forma externa de los diplomas es la de una lámina rectangular escrita por una de sus caras (que en los pergaminos, es la interior o de carne) y dispuesta para guardarse arrollada o doblada pendiendo del borde inferior uno o más sellos de cera o de metal en los documentos más solemnes. Si estuviera escrito por ambas caras probaría con esto no ser original sino una copia o un documento falso a no ser en actas y ejecutorias cuando tienen la forma de cuaderno, lo cual es rarísimo antes del siglo XIV.
En las antiguas civilizaciones asirio-caldeas y egipcias, lo mismo que en la griega y primitiva romana, hubo sin duda, verdaderos diplomas pero su materia y su forma no se distinguían aparentemente de otros escritos nacionales consistiendo por tanto en tabletas de arcilla, papiros y láminas de bronce.

Lengua y escritura de los diplomas.

En la Edad Antigua y en la Edad Moderna el idioma usado en los documentos era el propio de la nación respectiva, al menos, en esta última en los que no eran internacionales. Durante la Edad Media se redactaron en general en latín los documentos de las naciones correspondientes al Occidente cristiano y en griego, las de Oriente y por muchos siglos, también las de Sicilia y Sur de Italia. Pero ya desde el siglo X se van mezclando cn el latín frases vulgares o en romance y desde fines del XII se redactan algunos documentos por entero en lengua vulgar, por lo menos, en las naciones europeas (en Provenza, ya desde el siglo XI) cuando no se trata de comunicaciones internacionales, que aumenta de tal modo en el siglo siguiente que llega hasta hacerse exclusivo el idioma vulgar para documentos eclesiásticos.
En los documentos castellanos y leoneses cesó el latín desde mediados del siglo XIII aunque algo más lo retuvieron los notarios, sobre todo, en el formulismo de sus actas. En la Corona de Aragón siguió el latín hasta el siglo XVII pero desde mediados del XIII se redactaron en catalán algunos documentos notariales. En Navarra se adoptó el navarroaragonés y alguna vez, el occitano desde el siglo XIV.
El idioma latino de los documentos medievales se presenta en todas las naciones muy decadente[cita requerida] y lleno de barbarismos y esto aún en la misma Corte Pontificia desde el siglo VIII hasta mediados del siglo XI. Pero desde esta última fecha va mejorando en Italia, mayormente desde el siglo XIII imitándole algo las demás naciones.
En cuanto al tipo de letra adoptado en los diplomas, según su clase en general puede afirmarse que en Occidente se usó la letra capital y uncial romana hasta el siglo VII. Siguieron después las escrituras nacionales y durante los siglos XIII, XIV y XV se empleó la llamada escritura gótica con sus derivaciones, para reemplazarla con la itálica desde finales del siglo XV en los mejores documentos. 
A la escritura acompañan algunos adornos, siempre con sobriedad[cita requerida] en los diplomas y se iluminan con algún color las iniciales y los signos rodados, pero en las copias de algunos diplomas de gran importancia se observa con frecuencia mayor decoración pictórica, ostentando a menudo el retrato de la persona regia que otorgó el documento.



Diplomas universitarios.



Título académico, titulación académica o grado académico es una distinción dada por alguna institución educativa, generalmente después de la terminación exitosa de algún programa de estudios; ya sea terciario, universitario o de posgrado (en el caso de la educación superior). Consiste en el reconocimiento de la formación educativa o profesional que una persona posee tras realizar los estudios, exámenes y pruebas pertinentes.
Puede referirse a una etapa de educación obligatoria o postobligatoria, de estudios generales o específicos de la formación profesional. Popularmente, se suele llamar carrera universitaria a los estudios de educación superior, pero generalmente el término se usa preferentemente para referirse a las certificaciones expedidas por las universidades tras la realización de los correspondientes estudios.
Cada país suele regular de modo independiente el tipo de titulaciones y la forma de adquirirlas. Cada centro educativo posee asimismo su propio catálogo de titulaciones académicas.

Títulos y grados académicos.

El título hace referencia a una certificación relacionada con área de aplicación o trabajo de la disciplina en estudio. El grado corresponde a una distinción referente al área académica.

Títulos de educación superior

Técnico profesional
Los títulos de Técnico Superior y Técnico Superior Universitario (TSU) sólo pueden ser otorgados por una universidad que ofrezca una carrera técnica y no posea el rango de Grado Académico, un instituto profesional o un centro de formación técnica que ha aprobado un programa de estudios de una duración mínima de mil seiscientas horas de clases (entre dos y tres años), que le confiere la capacidad y conocimientos necesarios para desempeñarse en una especialidad de apoyo al nivel profesional. 
Por excepción, se reconocen como títulos técnicos los obtenidos por los profesores egresados de las escuelas normales (hasta 1974), los técnicos en salud (paramédicos o TENS, Técnicos de Nivel Superior) formados en centros asistenciales por un mínimo de 1500 horas, o los egresados en retiro de las escuelas de suboficiales de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad.

Profesional.

El título profesional es el que se otorga a un egresado de un instituto profesional o de una universidad que ha aprobado un programa de estudios cuyo nivel y contenido le confieren una formación general y científica necesaria para un adecuado desempeño profesional. Este título puede entregarlo un Instituto Profesional o una Universidad,​ con la excepción del título de abogado, otorgado por la Corte Suprema.

Grados académicos universitarios

Bachiller

El grado de bachiller lo otorgan ciertas universidades luego de aprobar un programa que dura en promedio dos años. Comprende conocimientos generales relacionados con áreas como las ciencias exactas, sociales, humanidades, educación, etc. Generalmente el Bachillerato permite continuar los estudios en licenciaturas o ingresar al mundo laboral con preparación universitaria.

Pregrado

Licenciado.

El grado de licenciado es el que se otorga al estudiante de una universidad que ha aprobado un programa de estudios que comprenda todos los aspectos esenciales de un área del conocimiento o de una disciplina determinada. Este grado sólo puede entregarlo una Universidad.

Posgrado.

Magíster.

El grado de magíster (Maestría) es el que se otorga al estudiante de una universidad que ha aprobado un programa de estudios de profundización en una o más de las disciplinas de que se trate. Para optar al grado de magíster se requiere tener grado de licenciado o un título profesional cuyo nivel y contenido de estudios sean equivalentes a los necesarios para obtener el grado de licenciado. Este grado sólo puede entregarlo una universidad.

Doctor.

El grado de doctor es el máximo que puede otorgar una universidad. Se confiere al estudiante que ha obtenido un grado de licenciado o magíster en la respectiva disciplina y que haya aprobado un programa superior de estudios y de investigación, y acredita que quien lo posee tiene capacidad y conocimientos necesarios para efectuar investigaciones originales. 
En todo caso, además de la aprobación de cursos u otras actividades similares, un programa de doctorado deberá contemplar necesariamente la elaboración, defensa y aprobación de una tesis, consistente en una investigación original, desarrollada en forma autónoma y que signifique una contribución a la disciplina de que se trate. Este grado únicamente puede entregarlo una universidad.






Licenciatura 

Carla Vargas Berrios


Diploma estadounidenses 



Diploma estadounidenses 

Diploma estadounidenses 

 TÍTULOS UNIVERSITARIOS ESTADOS UNIDOS.

En Estados Unidos, hay una amplia variedad de títulos universitarios que los estudiantes pueden obtener, cada uno con su enfoque específico y requisitos. Aquí hay una descripción general de los principales tipos de títulos universitarios:


Associate Degree  (Grado Asociado): Es un título de dos años otorgado por colegios comunitarios y algunas universidades. Puede ser en artes liberales (Associate of Arts – AA) o en ciencias aplicadas (Associate of Science – AS). Los estudiantes suelen obtener este título como paso intermedio hacia un título de licenciatura o para adquirir habilidades específicas para ingresar al mercado laboral.

Bachelor’s Degree (Licenciatura o Grado de Bachiller): Es un título universitario de cuatro años que se obtiene en una universidad o colegio universitario. Hay una variedad de títulos de licenciatura, incluyendo Bachelor of Arts (BA), Bachelor of Science (BS), Bachelor of Fine Arts (BFA), Bachelor of Business Administration (BBA), entre otros. Los estudiantes eligen un área principal de estudio y completan una combinación de cursos generales y específicos de su disciplina.

Master’s Degree (Maestría): Es un título de posgrado que se obtiene después de completar una licenciatura. Por lo general, lleva de uno a tres años de estudio adicional y requiere la realización de cursos avanzados, investigación y, a menudo, una tesis o proyecto final. Algunos ejemplos de títulos de maestría incluyen Master of Arts (MA), Master of Science (MS), Master of Business Administration (MBA), Master of Education (MEd), entre otros.

Doctoral Degree (Doctorado): Es el título académico más alto que se puede obtener y generalmente requiere entre cinco y siete años de estudio después de obtener una licenciatura. Los estudiantes de doctorado realizan investigación original en su campo de estudio y escriben una tesis doctoral. Algunos ejemplos de títulos de doctorado incluyen Doctor of Philosophy (PhD), Doctor of Education (EdD), Doctor of Medicine (MD), Doctor of Jurisprudence (JD), entre otros.

Professional Degrees (Títulos Profesionales): Estos son títulos especializados diseñados para preparar a los estudiantes para carreras específicas en campos como medicina, derecho, odontología, veterinaria, farmacia, entre otros. Algunos ejemplos de títulos profesionales incluyen Doctor of Medicine (MD), Juris Doctor (JD), Doctor of Pharmacy (PharmD), Doctor of Veterinary Medicine (DVM), entre otros.

Además de estos títulos principales, también hay una variedad de títulos universitarios especializados y programas de certificación en áreas como tecnología de la información, diseño gráfico, enfermería, terapia física, y más. Cada institución educativa puede tener sus propios nombres y requisitos específicos para los programas de estudio, por lo que es importante investigar las opciones disponibles y consultar con asesores académicos para tomar decisiones informadas sobre la educación superior.



Estudios en EUROPA.

Cada país suele regular de modo independiente el tipo de titulaciones y la forma de adquirirlas. Cada centro educativo posee asimismo su propio catálogo de titulaciones académicas.
En Europa se está dando un proceso de homogeneización de las titulaciones en el marco del proceso de Bolonia, asemejándolas en su duración y denominación a las existentes en el Reino Unido y en los Estados Unidos. Ello ha dado lugar a una estructura de titulaciones compuesta por tres niveles:
  • Grado
  • Máster
  • Doctorado
Los estudios conducentes al Grado se denominan "estudios de pregrado", y los de máster y doctorado "estudios de posgrado". Por regla general, para acceder a estudios de posgrado, es necesario haber cumplido estudios de pregrado.

Cuando en una misma rama existen dos grados académicos, normalmente dotan a los egresados de atribuciones profesionales distintas, quedando reservadas algunas de ellas a aquellos que han obtenido el título más avanzado.
Para regular el reconocimiento de los estudios de un país a otro, el Consejo de Europa propició la firma del Convenio de Reconocimiento de Lisboa, firmado por la inmensa mayoría de países europeos, a los que se unieron algunos otros.






Diploma español

Proceso de Bolonia.

Países firmantes del EEES (Espacio Europeo de Educación Superior).



Proceso de Bolonia o Plan Bolonia es el nombre que recibe el proceso iniciado a partir de la Declaración de Bolonia,​ acuerdo que en 1999 firmaron los ministros de Educación de diversos países de Europa (tanto de la Unión Europea como de otros países como Rusia o Turquía) en la ciudad italiana de Bolonia. 
Se trató de una declaración conjunta (la UE no tiene competencias en materia de educación) que dio inicio a un proceso de convergencia que tenía como objetivos facilitar el intercambio de titulados y adaptar el contenido de los estudios universitarios a las demandas del mercado.
La declaración de Bolonia condujo a la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, un ámbito que serviría de marco de referencia a las reformas educativas que muchos países, los que se incorporaron a dicho espacio, habrían de iniciar en los primeros años del siglo XXI.
Este acuerdo se enmarca dentro del Acuerdo General de Comercio de Servicios, firmado en 1995, y cuyo objetivo declarado es "liberalizar el comercio de servicios" a escala mundial (porque la OMC integra a 151 Estados, incluyendo a toda la Unión Europea) para introducirlos en el mercado, ya que "la financiación pública es un elemento de distorsión de los mercados".
Para muchos sectores de la sociedad, el Proceso de Bolonia va más allá de lo firmado en Bolonia,​ comprendiendo aspectos relativos a toda la reforma universitaria que se consideran más importantes, especialmente aquellos referidos a la financiación de la universidad pública,y cuenta con muchos detractores y opositores.


Espacio Europeo de Educación Superior.

El Espacio Europeo de Educación Superior es un ámbito de organización educativo iniciado en 1999 con el Proceso de Bolonia que quiere armonizar los distintos sistemas educativos de la Unión Europea y proporcionar una forma eficaz de intercambio entre todos los estudiantes, así como dotar de una dimensión y de una agilidad sin precedentes al proceso de cambio emprendido por las universidades europeas. Se integran actualmente en el EEES aparte de los 27 países de la UE otros como Rusia y Turquía hasta llegar a la cifra total de 49 países participantes. Los países que se encuentran dentro del EEES son:

Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Serbia, Suecia y Suiza.

Las demandas de la globalización y de la sociedad del conocimiento requirieron que las universidades europeas en los albores del siglo XXI decidieran emprender una serie de reformas para enfrentar la nueva realidad económica, social y cultural de la globalización. En este contexto, la Unión Europea contempló la necesidad de que las instituciones de educación superior realizaran cambios en las metodologías de enseñanza (el aprendizaje, la estructura curricular, la gestión del personal docente, la movilidad estudiantil, entre otros). En 1998, los representantes de los gobiernos de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido firmaron la Declaración de Sorbona. En este documento se reconoció la necesidad de crear un espacio común de educación superior.

European Higher Education Area


Al año siguiente, se formalizó con la firma de la Declaración de Bolonia la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). De esta manera, se pactó la constitución de un sistema universitario flexible que facilitara mayores posibilidades de formación y de empleo mediante el reconocimiento de las titulaciones obtenidas en otros países.

Países integrantes

Desde 1999: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Serbia, Suecia y Suiza.
Desde 2001: Croacia, Chipre y Liechtenstein.
Desde 2003: Andorra y Santa Sede.

Mónaco es único miembro del Consejo de Europa que no se han integrado en el EEES. Otros países o territorios han solicitado incorporarse al Proceso de Bolonia y han sido rechazados; en concreto, Israel, Kirguistán, Kosovo y la República Turca del Norte de Chipre.




Logo del Proceso de Bolonia.


RMIE vol.23 no.76 Ciudad de México ene./mar. 2018
 
Editorial.

Dos décadas del Proceso de Bolonia.

Roberto Rodríguez Gómez

Uno de los vectores de innovación de mayor trascendencia en la educación superior ha provenido del llamado Proceso de Bolonia (PB) que dio lugar al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). A lo largo de la primera década del siglo, en convergencia con la consolidación de la Unión Europea, varios países e instituciones se comprometieron a impulsar la movilidad geográfica de estudiantes y académicos. Además, se construyeron acuerdos para hacer coincidir la reforma de normas, planes y programas con la denominada “Estrategia de Lisboa”, proyecto lanzado en el año 2000 por la Unión Europea para impulsar la competitividad económica del área a través de la integración de conocimientos científicos y tecnológicos en la producción y los servicios.

El PB arrancó formalmente con la “Declaración conjunta para la armonización del diseño del Sistema de Educación Superior Europeo”, más tarde conocida como “Declaración de la Sorbona”, que fue suscrita por los ministros responsables de la educación superior en Francia (Claude Allègre), Alemania (Jürgen Ruettgers), Italia (Luigi Berlinger) y el Reino Unido (Tessa Blackstone), en la Sorbona, el 25 de mayo de 1998. Este año, por lo tanto, se cumplen veinte de ese histórico punto de partida.

Además de la Declaración de la Sorbona, pueden ser referidos como antecedentes inmediatos del PB otros elementos. En primer lugar, la Magna Carta Universitatum, firmada por los rectores de las universidades europeas presentes en Bolonia en la celebración del 900 aniversario de esa universidad (septiembre de 1988); en segundo, la “Convención sobre Reconocimiento de Cualificaciones Concernientes a la Educación Superior en la Región Europea”, desarrollado por el Consejo de Europa y la Unesco y adoptada por representantes nacionales en una reunión en Lisboa en abril de 1997; en tercero, las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea del 24 de septiembre de 1998, enfocadas a sustentar prácticas de cooperación en favor de la calidad de la enseñanza superior, una de cuyas vertientes se reconoce en la acreditación de programas.

La convergencia política de estos elementos se derivó en una extraordinaria respuesta a la convocatoria de los ministros tras la reunión de París. Al año siguiente (1999), con apoyo del Consejo de Rectores de Europa, se celebró en Bolonia la primera plenaria interministerial que formalizó el compromiso de un grupo de 29 países para formar parte del PB y fijó las prioridades de la agenda básica. En el presente un total de 45 países forman parte de la iniciativa.

Primera década: proyección de la iniciativa

El documento acordado en la reunión de 1999 se tituló Declaración de Bolonia, y en él se establecieron los objetivos generales y operativos del PB: los primeros son tres y se resumen en los términos “competitividad internacional”, “movilidad” y “empleabilidad”; los operativos abarcan seis aspectos: adoptar un sistema transparente de grados comparables; seguir un sistema esencialmente basado en dos ciclos principales (grado y posgrado); desarrollar el Sistema Europeo de Créditos (ECTS, por sus siglas en inglés); promover la movilidad; impulsar la cooperación europea para el aseguramiento de la calidad académica; y fomentar la dimensión europea en el currículum universitario.

En mayo de 2001, luego de varios seminarios y otras actividades preparatorias, se verificó en Praga la primera reunión interministerial de seguimiento de los acuerdos de Bolonia. Además, se adoptó la decisión de programar reuniones bianuales, de carácter interministerial, para monitorear los avances del proceso y construir decisiones de implementación. En el periodo entre dichas reuniones, diversos grupos de trabajo fueron encargados del diseño conceptual y metodológico de las acciones.

En la interministerial de Praga (2001) se añadieron tres países más, se revisaron los avances hasta ese momento, se ratificaron los objetivos iniciales y se añadieron tres nuevos propósitos: promover la educación continua (long-life learning), incentivar la participación de instituciones y organizaciones estudiantiles en el proceso e impulsar internacionalmente el atractivo del área europea de educación superior. Algunas de las acciones que fueron examinadas en Praga corresponden a la comparación de los conceptos de acreditación, revisión de ejemplos de programas internacionales de aseguramiento de la calidad, así como de los sistemas de descriptores para grados y posgrados. En esa reunión, además, los ministros convinieron en apoyar el diseño de escenarios para la mutua aceptación de sus mecanismos de evaluación y acreditación/certificación e hicieron un llamado para que las universidades, otras instituciones de educación superior, las agencias nacionales y la Red Europea de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (ENQA, por sus siglas en inglés) participaran en el diseño y establecimiento del marco común.

Para preparar la agenda y posibles acuerdos de la siguiente interministerial (Berlín, 2003), se formó un grupo de seguimiento encargado de la coordinación de seminarios temáticos y la redacción de documentos de trabajo (follow-up group). Los seminarios académicos, promovidos por este grupo entre Praga y Berlín, se enfocaron a la discusión de los temas fundamentales del proceso: acreditación y aseguramiento de calidad, reconocimiento y uso de créditos, desarrollo de grados conjuntos, dimensiones sociales del PB, involucramiento estudiantil y aprendizaje permanente.

En convergencia con la trayectoria del PB, el Consejo de la Unión Europea, junto con el Parlamento Europeo, emitió el 17 de julio de 2002 una “Propuesta de decisión para establecer un programa de cara a la mejora de la calidad de la enseñanza superior”, que incluía maestrías de la Unión Europea, becas, asociaciones con centros de enseñanza superior de terceros países, mejora de la capacidad de atracción de la enseñanza superior europea y medidas de apoyo. Para la internacionalización se consideraban acciones para la acreditación, el reconocimiento de créditos, el reconocimiento de las cualificaciones europeas en el extranjero y el reconocimiento mutuo de las cualificaciones con terceros países.

Además, un apoyo importante al proceso en curso se derivó del proyecto establecido por la Confederación de Conferencias de Rectores y la Asociación de Universidades Europeas, con el financiamiento de la Comisión Europea, para documentar el impacto del proceso en los países de la región. Este proyecto generó la publicación de la serie de reportes “Trends in Learning structures in European Higher Education”, conocidos como Trends. Dichos documentos se han elaborado con base en los resultados de una encuesta periódica practicada a los responsables del PB en los países asociados, así como con la información documental y estadística derivada de los procesos de implementación. En general, estos materiales siguen el formato de diagnóstico y propuestas, aunque cada uno se dedica a temas específicos con el propósito de alimentar los debates y acuerdos de las reuniones interministeriales.

Con base en los elementos citados, en Berlín (2003) se establecieron como prioridades los esquemas de garantía de calidad (evaluación y acreditación), la adaptación estructural y normativa de los estudios en el sistema de grado y posgrado, y la consolidación de los procedimientos de reconocimiento de títulos y periodos de estudio. A partir de ese momento tomaron fuerza las directrices correspondientes a la implementación del ECTS, el suplemento al diploma y la certificación de competencias transversales de los egresados.

En la interministerial de Bergen (2005) se enfatizó la importancia de interrelacionar los sistemas de educación superior y de investigación científica y tecnológica a través del impulso a la formación de doctorado (sistema de tres ciclos), así como fortalecer la dimensión social del PB, especialmente en los aspectos de cohesión social, vinculación productiva y empleabilidad. Además, se añadió como objetivo la proyección del EEES a otras zonas del mundo.

En la siguiente reunión de alto nivel, la interministerial de Londres en 2007, se señalaron los principales retos para consolidar las dinámicas de cambio. Sobre movilidad se indicó la existencia de limitaciones tanto financieras como normativas (principalmente los requisitos de visado) para ampliar la escala conseguida. También se enfatizó en la importancia de mejorar la flexibilidad curricular para estimular la movilización de estudiantes en el espacio europeo. Sobre el sistema de tres ciclos se subrayó el reto de mejorar, por un lado, la descripción de competencias académicas y laborales de cada ciclo y programa y, por otro, hacer más fluida la progresión entre los ciclos eliminando las barreras que prevalecen. Sobre el tema de reconocimiento se hizo notar la urgencia de que todos los países participantes ratificaran la Convención del Consejo de Europa y la Unesco sobre reconocimiento de calificaciones y competencias y adaptar sus normas y estructuras nacionales al efecto. Se insistió, asimismo, en apoyar la acción de las redes ENIC-NARIC (European Network of Information Centres-National Academic Recognition Information Centres) que comunican a los centros nacionales de reconocimiento de estudios y títulos para facilitar la convergencia europea en ese aspecto.

Las interministeriales de Lovaina (2009) y Budapest (2010) fueron sesiones de balance de logros y de reconocimiento de algunas limitaciones y resistencias. También se convino asimilar, en una nueva fase del proceso programada para la segunda década del siglo, los propósitos del EEES a la Estrategia Europa 2020, cuyo enfoque es el crecimiento inteligente, sostenible e integrador, el desarrollo de una pauta de crecimiento económico sostenible y la recuperación de los niveles de empleo de los países de la zona.

Segunda década: consolidación y nuevos retos

En sus primeros diez años, el desarrollo del PB y la configuración del EEES se desenvolvieron, principalmente, en dos niveles de actuación: el que corresponde a las instituciones universitarias (cambio curricular, políticas de intercambio, criterios de ingreso y certificación de conocimientos y competencias, planeación y programación en la perspectiva del espacio regional, entre otros aspectos) y el segundo nivel comprende decisiones gubernamentales en materia de normativa, organización, coordinación, financiamiento y procesos de cambio institucional. Entre las políticas universitarias y las gubernamentales hay varios espacios de intersección, uno de los más relevantes es el que atiende a la acreditación de programas y al mutuo reconocimiento, entre los países participantes, de las políticas y prácticas de acreditación y certificación.

Al finalizar el periodo quedaba claro que uno de los retos más significativos para el avance del proceso en su conjunto consistía en poder balancear, en cada realidad nacional, las facultades de autonomía universitaria con los acuerdos intergubernamentales. Pero también quedaba claro que los obstáculos y resistencias locales habían impedido avances del proceso en su conjunto y de las partes que lo integran. No todos los campos del acuerdo habían transcurrido con la misma celeridad, alcance y profundidad y algunos, sobre todo los sociales, presentan resultados apenas iniciales. Por ello, en 2012, en la interministerial de Bucarest, se decidió hacer una evaluación comprensiva, y una por país, de los avances en el proceso de implementación.

En seguimiento del acuerdo se publicó en 2015 el documento The European Higher Education Area in 2015: Bologna Process Implementation Report, bajo la responsabilidad conjunta de la Comisión Europea, la Agencia Ejecutiva en el Ámbito Educativo, Audiovisual y Cultural y la Red Eurydice. El extenso reporte da cuenta de los logros y límites cuantitativos y cualitativos del proceso de Bolonia en seis rubros: estructura de grados y competencias; formas de aseguramiento de calidad; dimensiones sociales de la educación superior; aprendizaje permanente; trayectorias escolares y empleabilidad; e internacionalización y movilidad. Con la misma estructura se actualizaron los reportes por país y todo el conjunto documental quedó abierto al público.

En este volumen se hace notar que el PB planteó como uno de sus objetivos básicos la homologación de los sistemas nacionales de educación superior de los países participantes mediante una estructura de tres ciclos: bachillerato (licenciatura), maestría y doctorado. Además, se convino el desarrollo de un mecanismo de equivalencia de créditos escolares para facilitar la movilidad estudiantil en el Espacio Europeo de Educación Superior. En este rubro los avances han sido consistentes. Se confirma que prácticamente la totalidad de los sistemas nacionales han adoptado esa estructura, aunque hay variaciones importantes. La primera consiste en las opciones de primer ciclo con oferta de formación profesional de corta duración. En algunos casos las carreras correspondientes son de carácter terminal y en otros dan opción a la continuación de estudios en el currículum universitario. Con respecto a los estudios superiores de primer grado, correspondientes a la formación profesional de licenciatura, no todos los países han convenido en adoptar la recomendación de duración de tres años o los límites de créditos sugeridos. Más bien ha quedado en manos de las instituciones la decisión de adoptar en forma completa o parcial los acuerdos del tema y no es infrecuente el caso de la oferta de programas ceñidos a los protocolos del EEES y programas convencionales para la misma carrera. En los ciclos de posgrado (maestría y doctorado) también se han logrado avances importantes. En la mayoría de los países la formación de maestría se ofrece en duraciones de uno o dos años, y el ciclo de doctorado en tres como promedio. Son relativamente comunes los programas de maestría-doctorado articulados y prácticamente en todos los países el cumplimiento del primer ciclo es el requisito principal para el ingreso a los programas de posgrado. También se ha avanzado, aunque menos de lo previsto, en las posibilidades de movilidad internacional. Aunque una proporción mayoritaria de las universidades europeas reconocen las titulaciones de primer ciclo foráneas, es todavía marginal la operación de un sistema automático de reconocimiento.

Con respecto a la adopción de la certificación de competencias mediante el “suplemento al diploma” el reporte señala que casi todos los países incorporados al PB cuentan con esa herramienta, pero no en todos los casos, ni siquiera en la mayoría, este cumple con las características y especificaciones recomendadas. También se informa que solo en una tercera parte de los países el reconocimiento de estudios realizados en el exterior se apoya en las redes ENIC-NARIC creadas, precisamente, para auxiliar a las instituciones en la interpretación de los currículos académicos extranjeros. El punto es relevante porque una recomendación reiterada en las reuniones interministeriales del EEES ha sido, precisamente, el aprovechamiento de las plataformas de información y otras estructuras de soporte que faciliten la movilidad estudiantil.

Con respecto a los propósitos de aseguramiento de calidad del PB el reporte señala que en prácticamente todos los países asociados se han creado o fortalecido agencias de acreditación y que en el presente operan, incluso, redes internacionales de reconocimiento mutuo. Se hace notar que entre los países existen diferencias importantes en cuanto a los modelos de acreditación y en la ubicación de las agencias en el sector gubernamental o privado. Sin embargo, lo más relevante es la convergencia metodológica en torno a los criterios fundamentales para la acreditación, punto en el cual los avances son significativos. Aún está entre los pendientes el configurar un sistema de acreditación de alcance europeo que tenga repercusión en temas como el reconocimiento de certificados y competencia en el ámbito laboral, aspecto en el cual los avances han sido más bien modestos.

Sobre la agenda social del proceso, en particular los temas de equidad de oportunidades de acceso y logro académicos, así como empleabilidad de los graduados, se reconocen limitaciones importantes, no todas atribuibles a la dinámica del EEES sino derivadas de las crisis económicas de la segunda década del siglo XXI, y también de las migraciones internacionales con destino a países europeos. El reto de incluir en los sistemas educativos a nuevos migrantes, a minorías desplazadas y, en general, a las poblaciones económica y socialmente vulnerables es prevaleciente y quizás mayor que hace unos años. Las instituciones aún no cuentan con diseños educativos para la atención de estas poblaciones y los sistemas de compensación o becas no alcanzan a comprender la problemática en su complejidad. Por lo tanto, se indica, la agenda social por la equidad se mantiene como un reto central. Otro tanto puede afirmarse del propósito de mejorar la empleabilidad de los egresados. En condiciones de restricción general del empleo juvenil resulta complicado resolver positivamente los objetivos de mejora en tal aspecto. Por lo pronto, se concluye en el documento, es indispensable conocer mejor las dimensiones cuantitativas y cualitativas del fenómeno, para lo cual se sugieren renovar los sistemas de seguimiento de egresados y apoyar estudios específicos en este campo.

Magna Charta Universitatum


Como balance de la segunda década de desarrollo del PB, resalta su variado pero señalado impacto sobre los sistemas de enseñanza superior de los países europeos. El más inmediato y visible ha sido la reforma curricular, en cada país, para alcanzar la homologación de créditos y ciclos acordada; la adopción tanto de formas de aseguramiento de calidad académica como de sistemas de evaluación externa y acreditación son también impactos generales perceptibles. Como tendencia, se avanza hacia la coordinación y convalidación de acreditaciones, proceso en el cual la ENQA, derivada del European Pilot Project for Evaluating Quality in Higher Education, cobra un papel relevante al reunir a los principales organismos de acreditación, gubernamentales y privados, de todos los países de la región y posibilitar con ello formas de diálogo e interacción entre agencias.

Con todo, es importante reconocer que varios de los países europeos, incluso entre los más activos promotores de la agenda comunitaria, han desarrollado procesos de reforma universitaria que se derivan de problemáticas locales concretas y que se articulan en torno a coyunturas políticas también de carácter local. Este rasgo, así como sus consecuencias en los procesos de transformación del sistema universitario, añade complejidad al escenario porque las instituciones de educación superior enfrentan prioridades, señales y presiones de cambio que provienen tanto del entorno nacional como del regional. De la misma manera, diferentes modelos de relación entre el Estado y las universidades dan lugar a esquemas de mayor o menor control gubernamental. Así, el tema de la acreditación, por largo tiempo ajeno al desarrollo de la educación superior en Europa, se ha instalado en las agendas de política pública y en los prospectos de reforma institucional.

Por consiguiente, uno de los principales desafíos de los sistemas de educación superior europeos es conseguir articular esquemas de acreditación que atiendan, simultáneamente, a propósitos nacionales de fortalecimiento de calidad y logro de competitividad y a perspectivas de internacionalización derivadas del esquema de integración regional. Pero no es el único. En el contexto de la Unión Europea conviven algunas de las naciones que han logrado los mayores niveles de desarrollo tecnológico y bienestar social del planeta, con países cuyo grado de avance es aún incipiente; por consiguiente, hay también disparidad de modelos y calidades universitarias entre países. De ahí que el desafío de la homologación curricular y profesional no sea un reto menor.

Perspectiva

El lanzamiento y la proyección del PB y el EEES se explican, en buena medida, por las condiciones favorables a la integración y el crecimiento económico regional en la Europa de principios de siglo; sin duda estos elementos resultaron cruciales para el progreso del proyecto. Hay que reconocer, asimismo, la aportación de las universidades y otras instituciones de educación superior, así como de las asociaciones representativas del sector en esa región al involucrarse en sus principales dinámicas y propuestas de reforma. Sin el concurso de las instituciones de la Unión Europea, las conferencias de rectores y los gobiernos nacionales, difícilmente pudiera haber avanzado, como lo ha hecho, tan ambiciosa iniciativa.

Pero, aun con veinte años de trayectoria, no puede afirmarse que el ciclo del proyecto está cerrado. En primer lugar, resta consolidar las principales iniciativas (movilidad formativa, transferencia de créditos, estándares de acreditación, certificación y reconocimiento de competencias) para que el PB sea una realidad operante en la totalidad de los países asociados. Resta también concretar los proyectos de segunda generación: la agenda social del PB (inclusión, equidad, empleabilidad), el aprendizaje permanente y la transformación de las prácticas de docencia y aprendizaje. Seguramente esos serán temas para discutir y acordar en los próximos años.

La plena consolidación del PB y el EEES también está sujeta a condiciones de contexto económico y político. En este sentido son riesgos para el proyecto la persistencia de condiciones económicas adversas en la región como, también, las tendencias políticas contrarias a la integración de mercados. Superar estos retos establece las condiciones de posibilidad para el futuro del proceso en su conjunto. Es de esperarse que, como en otras coyunturas de dificultades y desafíos, se consiga trazar una ruta para el tránsito de, como se indica al inicio, una de las iniciativas de mayor relevancia para el cambio universitario en nuestros tiempos.



Tiempo 


La Universidad de Durham


Sus bases se establecen a la santa colinas
(Fundamenta eius super montibus sanctis)


La Universidad de Durham (en inglés: University of Durham) es una universidad británica situada en el condado de Durham. Fue fundada en 1832 por orden del Parlamento del Reino Unido.

Hay evidencia de clases en Durham de hace 1,000 años y es considerada la tercera universidad más antigua del país tras Oxford y Cambridge. Se sitúa en la ciudad de Durham, sobre el Río Wear, y en Stockton-on-Tees. 
Durham es una ciudad pintoresca e histórica, sede del famoso castillo y catedral, un sitio catalogado por la UNESCO como patrimonio mundial. Además ha sido locación para películas como Harry Potter. Cuenta con múltiples opciones de entretenimiento como tiendas, bares, restaurantes y está a solo diez minutos en tren de Newcastle Upon Tyne.
El campus Queen en Stockton acoge a 2000 estudiantes y cuenta con instalaciones en una moderna locación junto al River Tee. Durham es considerado como un centro líder en enseñanza. La universidad constantemente está clasificada entre las diez mejores universidades en gran parte de las áreas de estudio en el Reino Unido. Destaca especialmente por disciplinas vinculadas a las artes y humanidades como literatura inglesa, lenguas modernas, clásicas...

Historia

Orígenes
La fuerte tradición de enseñanza teológica en el área de Durham había llevado a que se realizaran varios intentos de establecer una universidad en la zona, en especial durante el reinado de Enrique VIII y el mandato de Oliver Cromwell, quien de hecho envió una patente real y nombró un supervisor y varios socios encargados de establecer una universidad en 1657, pese a la preocupación de las universidades de Oxford y Cambridge de que conceder dicho estatus a Durham minaría su posición.
Sin embargo, fue en 1832 cuando el Parlamento del Reino Unido, a instancia del Archidiácono Charles Thorp y con el apoyo del Obispo de Durham, William van Mildert, aprobó el acta que daba al Deán de Durham el poder para establecer una universidad en dicha población. Durante este primer periodo, el alojamiento se realizaba en la Posada del Archidiácono, hasta 1837, en que una orden de la Reina permitió el uso del Castillo de Durham como residencia de la Universidad. Además, la Universidad recibió un Fuero Real el 1 de junio de 1837 de manos de Guillermo IV del Reino Unido, una semana antes de que se graduaran los primeros estudiantes.

siglo XIX

En 1846 se fundó la Residencia Thomas Hatfield, que por primera vez ofreció a los estudiantes británicos la posibilidad de obtener un alojamiento asequible con pensión completa. En esta época, los alumnos que acudían a Durham debían además aportar un sirviente que se encargase de asuntos como cocinar o limpiar para ellos. Por otra parte, la Universidad pronto se expandió a Newcastle-upon-Tyne en 1852, cuando la Escuela de Medicina establecida en esta ciudad en 1834 adquirió se incorporó a la Universidad de Durham.
​ A estos primeros centros se unió en 1871 la Facultad de Ciencias Físicas (Facultad de Ciencias en 1884 y como Armstrong College en 1904). La St Cuthbert's Society, fundada en 1888, alimentaba a los alumnos no residentes de la universidad, mientras que las escuelas de St. Hild -para mujeres- (1858) y de Beda el Venerable -para hombres- (1839) formaban a profesores.
Ambas escuelas se fusionaron para formar el College of St Hild and St Bede en 1975.
En 1842 se estableció la Durham Union Society, como un foro de debate y reunión para estudiantes, que siguió en so hasta que en 1899 se fundó la Durham Colleges Students' Representative Council (posteriormente renombrada como Durham Students' Union en 1963).
Durante gran parte del siglo XIX, la Universidad de Durham realizaba exámenes de religión a los aspirantes a graduados, los cuales además debían pertenecer a la Iglesia. 
Esta situación duró hasta el University Test Act de 1871. Sin embargo, los "disidentes" podían acudir a las clases en Durham y luego recibir sus títulos en la Universidad de Londres, en la que no se les sometía a ningún examen sobre materias religiosas.
Tras un fuero suplementario concedido a la Universidad en 1895, por el que se permitía a las mujeres obtener títulos por la Universidad de Durham, en 1899 se fundó un albergue para mujeres (renombrado como St Mary's College en 1919).

Siglo XX

La sede de la Universidad de Durham en Newcastle, en particular el Armstrong College, creció rápidamente hasta el punto de superar en número de alumnos a su sede original de Durham, pese a que ésta añadió dos nuevas facultades anglicanas: el St. Chad's College (1904) y el St. John's College (1909).
En 1907 se propuso una ley parlamentaria que establecería la ubicación de la universidad en Durham durante diez años, pero que permitiría su traslado a Newcastle pasado ese tiempo; esta ley fue sin embargo bloqueada por un miembro local del Parlamento del Reino Unido, con el apoyo de los licenciados de Durham, de forma que la ley debió ser modificada, estableciendo una universidad federal con su sede definitivamente establecida en Durham. 
Esta reforma también liberó a la universidad de su dependencia del Deán y del Cabildo de la Catedral de Durham, que eran, al menos nominalmente, los dirigentes de la universidad desde su fundación. Treinta años después de esta ley, en 1937, una comisión recomendó cambios en la distribución de la universidad federal, que resultaron en la fusión de las facultades de Newcastle para formar el King's College, y un sistema de alternancia por el cual el vicecanciller de la universidad era ocupado alternativamente por el Warden ("guardián") de las facultades de Durham, y el director del King's College.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la división en la Universidad de Durham se amplió aún más. En 1947 se fundó el St Aidan's College para atender a las alumnas no residentes, y se decidió además extender el campus hasta Elvet Hill, añadiendo nuevas facultades a la ya existente de Ciencias, creando las de Ciencias Aplicadas e Ingeniería. El nuevo edificio, destinado a albergar el St Mary's College, comenzó a construirse ese mismo año, y la reina Isabel II del Reino Unido fue la encargada de colocar la primera piedra. El edificio abrió sus puertas en 1952, y se considera que es el último edificio universitario público construido en piedra.

El mismo año 1952, las tensiones entre Durham y Newcastle volvieron a aflorar, con la propuesta de cambiar el nombre de la universidad al de Universidad de Durham y Newcastle. Esta propuesta fue derrotada en la Asamblea de la propia universidad por 135 votos contra 129. Once años más tarde, en 1963, por el Acta de las Universidades de Durham y Newcastle, el King's College se convirtió en la Universidad de Newcastle upon Tyne, por lo que la universidad de Durham se vio reducida a su ubicación original.
La expansión en Elvet Hill continuó durante esta época, con la creación de nuevas facultades: Grey College en 1959, Van Mildert College y Durham Business School en 1965, Trevelyan College en 1966) y Collingwood College en 1972); también se creó el Jardín Botánico de la Universidad de Durham (1970). Otras mejoras de la Universidad en esta época incluyen la creación en 1965 de una sociedad de antiguos alumnos, destinada a ofrecer servicios para los posgraduados (renombrada como Ustinov College en 2003), y la reutilización como residencia universitaria del Seminario católico Ushaw College, en 1968. En octubre de 2006 abrió sus puertas el Josephine Butler College, el más reciente de los añadidos a la Universidad de Durham.

El Sistema de Colegios

Durham es una de las pocas universidades británicas que aún se administra bajo un sistema de colegios. La universidad tiene 16 diferentes colegios para escoger. Los colegios no son simplemente lugares para dormir y comer, ofrecen un amplio rango de actividades e instalaciones de estudio, deportes, arte, socialización, relajación y bienestar. La experiencia de pertenecer a un colegio es una razón clave que los estudiantes argumentan para postular a Durham.

El Campus de Stockton

En 1992 se estableció el Joint University College on Teesside de las universidades de Durham y de Teesside en Stockton-on-Tees, 23 millas al sur de Durham. Originalmente iba a estar destinado a ofrecer títulos validados por ambas instituciones. Sin embargo, Teesside, que sólo se había convertido en universidad en 1992, tuvo dificultades para cumplir con sus responsabilidades en el acuerdo, y la Universidad de Durham asumió el pleno control en 1994.
Esta integración de Stockton en la Universidad de Durham llevó a que en 1998 se cambiara su nombre por el de University of Durham, Stockton Campus (UDSC), eliminando parte de la carga docente del centro. En 2001 se abrieron otros dos Colleges en el campus: el John Snow College y el George Stephenson College, mientras que una nueva escuela de medicina abrió sus puertas en esa misma fecha. En 2002, como parte de los actos por sus 50 años de reinado, la reina Isabel II del Reino Unido concedió a Stockton el título de Queen's Campus ("campus de la reina").
En 2005, el campus de Stockton albergaba aproximadamente al 18% del total de alumnos de la universidad, porcentaje que probablemente se incremente en el futuro cercano, debido a los planes de expansión del campus.